Cortesía de:
Por
Prof. Dr. Jorge Alberto S. Machado
Por
Oscar Sánchez Fernández de la Vega
Por
Fondo Monetario Internacional (FMI)
Por
La Real Acacemía de las Lengua
Desde
el punto de vista político
Desde
el punto de vista económico
Desde
el punto de vista Agrario
Desde
el punto de vista jurídico
Este trabajo
considera como los ideales de democracia, igualdad y libertad se pueden lograr
en Guatemala y el mundo en el futuro. Utilizo un marco comparativo, histórico y
macro-sociológico (la perspectiva del sistema-mundial) para analizar la situación
actual de Guatemala y para imaginar como se puede progresar hacia los retos ya
mencionados.
El término
globalización parece identificar una época futura, pero desconocida, que
produce miedo. Todos utilizan dicha
palabra otorgándole un significado ambiguo, algo esotérico, que se aprovecha
para criticar todo lo que suene a cambio, especialmente en el ámbito económico.
En el caso de Guatemala, dentro del marco de sus profundas
contradicciones, muchas de la reivindicaciones culturales de los pueblos indígenas
parecen chocar de frente, como un río que desemboca en el mar, contra la nueva
realidad de un mundo más interrelacionado.
Hay una comprensible tensión entre el discurso político local que evoca
el pasado (sobre todo el esencialismo maya) y las exigencias globales de nuevos
arreglos políticos y económicos que parecen conducir hacia un mestizaje
cultural que tiene como condición necesaria el respeto a la ciudadanía
multicultural.
A continuación
se pretende ilustrar algunos puntos de encuentro entre la globalización y la
cultura maya, a partir de una importante institución económica: el día de
mercado (kaibal)[1].
El objetivo principal es desmitificar el término globalización y
mostrar que no representa, necesariamente, una amenaza para las culturas autóctonas.
Por el contrario, las instituciones culturales locales pueden
constituirse en un importante activo para el intercambio global que enriquece a
todos.
Las fuerzas
revolucionarias de Guatemala que surgen en los sesentas nunca fueron
suficientemente fuertes para enfrentar el poder del gobierno central. Eso si,
provocaron una masiva represión. Una de las estrategias de represión de las
fuerzas armadas fue el reclutamiento forzoso de cientos de miles de jóvenes de
aldeas Ladinas e indígenas. Este mecanismo de represión también garantizaba
el empleo y alguna medida de seguridad. Irónicamente, con la firma de los
Acuerdos de Paz, este insidioso sistema de seguridad se esta erosionando. Esto
en gran medida explica la ola de asaltos y secuestros que hoy azotan al país.
En comparación
a México y los otros países centroamericanos, el élite neo-liberal
guatemalteco que ahora controla la presidencia carece de poder respecto al
sector agro-exportador y el sector militar. Dado que el sector agro-exportador
se niega a pagar impuestos y por medio de alianzas con otros sectores a logrado
bloquear las reformas fiscales, el gobierno a tenido que imponer impuestos de
consumo que afectan principalmente al sector popular. Sin los recursos
necesarios, será casi imposible avanzar cualquier proyecto de desarrollo, aún
el proyecto neo-liberal. La importancia de esta reforma fiscal también se
refleja en las palabras del director del Fondo Monetario Internacional, Michael
Camdesus quien en una visita a Guatemala dejo claro que el estado tiene que
llevar acabo una reforma fiscal para cementar sus bases presupuestarias. El
Grupo Consultor (un sub-comité del Grupo de los Siete) también ha tratado de
utilizar su influencia financiera (el grupo ha ofrecido prestamos y donaciones
grandes para proyectos de desarrollo) para garantizar el cumplimiento de los
Acuerdos de Paz (Ruthrauff 1998).
Durante 36 años
Guatemala vivió un conflicto armado motivado, entre otras, por la mala
distribución de la tierra. La mayor parte de la población indígena fue
despojada de sus tierras de forma sistemática, desde la Colonia hasta nuestros
días. Se repartieron sus territorios entre los españoles, primero, después
entre los criollos, luego entre los ladinos y alemanes y en los años del
conflicto entre los militares.
Siendo la
parte medular que generó el conflicto armado, el tema agrario debió ser parte
sustancial en el momento de llegar a un acuerdo sobre la paz. En diciembre de
1996 se firmaron los Acuerdos de Paz entre el gobierno guatemalteco y la URNG
(Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca), quedando en el Acuerdo sobre
Aspectos socio económicos y Situación Agraria el problema agrario.
Estos
acuerdos de paz se firman dentro de un marco internacional cuyo paradigma es la
globalización, estos es: economía de mercado, avance de tecnología,
democracia política, respeto a los Derechos Humanos, protección al medio
ambiente e integración de la diversidad cultural. Cualquier esfuerzo se tiene
que desenvolver dentro de este contexto, esto incluye la situación agraria.
Los Acuerdos
de Paz no contienen la traza de una verdadera, eficiente, rápida y socialmente
justa reforma agraria. La situación agraria se plantea desde el paradigma de la
globalización, contemplando la seguridad sobre la posesión y tenencia de la
tierra, y el apoyo a pequeños y medianos empresarios. "...propiciar la
creación de todos los mecanismos posibles para desarrollar un mercado activo de
tierras que permita la adquisición de tierras a los campesinos que no la poseen
o la poseen en cantidad insuficiente a través de transacciones de largo plazo o
tasas de interés comerciales o menores y con un mínimo o sin enganche. En
particular, propiciar la emisión de valores hipotecario, con garantía del
Estado, cuyo rendimiento sea atractivo para el mercado privado y particularmente
para las instituciones financieras".
A raíz de la
firma de los acuerdo de paz se crea un fondo de tierras, que satisfaga la
demanda social, y se identifican 10 fuentes de tierra para conformar dicho
fondo. Sin embargo, en el supuesto de que los Acuerdos de Paz se habrán de
cumplir a cabalidad este fondo de tierras no alcanzará a suplir dicha demanda.
Y por otro lado, la adquisición de una crédito hipotecario por parte de un
campesino indígena, que no cuenta con el capital ni la tecnología para hacer
rendir esa parte de tierra que alcance a "comprar", a la vuelta de
unos cuantos años se vuelve contra él mismo, que no podrá amortizar su deuda
y no tendrá más que vender su pedazo de tierra.. De esta manera, lejos de
darse una reforma agraria, se crea un libre mercado de tierras, que no hará más
que fomentar la existencia de grandes latifundios.
Durante 36 años
Guatemala vivió un conflicto armado motivado, entre otras, por la mala
distribución de la tierra. La mayor parte de la población indígena fue
despojada de sus tierras de forma sistemática, desde la Colonia hasta nuestros
días. Se repartieron sus territorios entre los españoles, primero, después
entre los criollos, luego entre los ladinos y alemanes y en los años del
conflicto entre los militares.
Siendo la
parte medular que generó el conflicto armado, el tema agrario debió ser parte
sustancial en el momento de llegar a un acuerdo sobre la paz. En diciembre de
1996 se firmaron los Acuerdos de Paz entre el gobierno guatemalteco y la URNG
(Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca), quedando en el Acuerdo sobre
Aspectos socio económicos y Situación Agraria el problema agrario.
Estos
acuerdos de paz se firman dentro de un marco internacional cuyo paradigma es la
globalización, estos es: economía de mercado, avance de tecnología,
democracia política, respeto a los Derechos Humanos, protección al medio
ambiente e integración de la diversidad cultural. Cualquier esfuerzo se tiene
que desenvolver dentro de este contexto, esto incluye la situación agraria.
Los Acuerdos
de Paz no contienen la traza de una verdadera, eficiente, rápida y socialmente
justa reforma agraria. La situación agraria se plantea desde el paradigma de la
globalización, contemplando la seguridad sobre la posesión y tenencia de la
tierra, y el apoyo a pequeños y medianos empresarios. "...propiciar la
creación de todos los mecanismos posibles para desarrollar un mercado activo de
tierras que permita la adquisición de tierras a los campesinos que no la poseen
o la poseen en cantidad insuficiente a través de transacciones de largo plazo o
tasas de interés comerciales o menores y con un mínimo o sin enganche. En
particular, propiciar la emisión de valores hipotecario, con garantía del
Estado, cuyo rendimiento sea atractivo para el mercado privado y particularmente
para las instituciones financieras".
A raíz de la
firma de los acuerdo de paz se crea un fondo de tierras, que satisfaga la
demanda social, y se identifican 10 fuentes de tierra para conformar dicho
fondo. Sin embargo, en el supuesto de que los Acuerdos de Paz se habrán de
cumplir a cabalidad este fondo de tierras no alcanzará a suplir dicha demanda.
Y por otro lado, la adquisición de una crédito hipotecario por parte de un
campesino indígena, que no cuenta con el capital ni la tecnología para hacer
rendir esa parte de tierra que alcance a "comprar", a la vuelta de
unos cuantos años se vuelve contra él mismo, que no podrá amortizar su deuda
y no tendrá más que vender su pedazo de tierra.. De esta manera, lejos de
darse una reforma agraria, se crea un libre mercado de tierras, que no hará más
que fomentar la existencia de grandes latifundios.
Estudiar el
problema agrario de Guatemala a la luz del paradigma internacional de
globalización.
Establecer
los vínculos entre lo contenido en los Acuerdos de Paz sobre tema agrario y las
políticas económicas globalización y libre mercado impulsadas por el FMI y el
BM.
Conocer los
efectos de esta política agraria en la calidad de vida de los campesinos indígenas
guatemaltecos.
Conocer el
origen, evolución y
manejo de la Globalización
para ayuda a ver de una manera más clara las relaciones entre Guatemala
y otros países desarrollados.
Saber como
influye la política de gobierno en el desarrollo del país.
Establecer
cuales son lo mecanismos básicos en la productividad y economía para integrar
el proceso de Globalización a nivel mundial.
Tener una
opinión sobre la influencia de la
deuda externa de Guatemala, como influye en el estancamiento del desarrollo.
Establecer
cual es la participación de la sociedad civil en la evolución del marco
legislativo de Guatemala.
Cuales son
los parámetros y bases sobre los cuales se llevan a cabo las reformas y se
hacen las leyes en el país, ya hacia donde van encaminadas las mismas.
Reconocer el
aporte del pueblo indígena en la producción dentro de la economía del país
respecto a la exportación.
Durante casi
medio siglo la guerra sórdida que se le denominó "guerra fría" tuvo
campos de batallas experimentales para probar métodos de "persuasión",
nuevas armas, estrategias militares y de penetración ideológica que buscaban
un objetivo común, reproducir un sistema económico y político que se vendía
como la alternativa a los problemas que se viven en el mundo.
Las
estrategias utilizadas por los contendientes no declarados fueron variando según
el tiempo, hasta que a mediados de la década pasada apareció desde dentro de
uno de ellos, un planteamiento de "cambio y transparencia", el
glassnot y la perestroika que terminarían por derrumbar en poco tiempo el
bloque socialista abanderado por la URSS. Quizás, de haberse mantenido el
equilibrio de fuerzas políticas, militares y económicas, la globalización
como un ideal de convivir en un mundo sin fronteras con oportunidades para todos
hubiera tenido otro destino, otro impacto. Quizás No se puede afirmar con
certeza científica cuáles son los orígenes de la globalización pero si es
posible estructurar un esbozo de cómo se ha ido gestando. A la crisis económica
de finales de la década del 70 sobrevino el ajuste estructural con devastadores
resultados para las dependientes economías nuestras. Reducción del déficit
fiscal, devaluación de las monedas respecto al ya todopoderoso dólar
estadounidense, aumento de las tasas de interés y reducción en los precios de
los productos de exportación.
Esta
"dieta" se apoyó en créditos "contingenciales" a los que
se tenía acceso si y solo si se cumplía la receta al pie de la letra, donde
las privatizaciones de servicios públicos esenciales convirtieron monopolios públicos
en privados distorsionando el concepto de libre mercado. Mientras tanto, los países
con potencial económico construían grandes bloques económicos que les
permitiera rentabilizar sus ventajas comparativas y fomentar sus mercados
internos. Europa se aprestó a entrar en el "mundo globalizado" con la
Unión de 15 de sus Estados y hasta con la ambición de una moneda única, el
EURODOLAR, que regulará completamente las transacciones de estos países en un
par de años. De este lado del mundo, el MERCOSUR aglutina a los países del sur
de América, y hacia el norte se conformó el TRATADO DEL LIBRE COMERCIO, TLC,
que aglutina a México, Estados Unidos y Canadá.En estas condiciones históricas
y económicas la globalización ha tomado a los pequeños países, como es el
caso de Guatemala, en clara desventaja.
Por ejemplo,
se impulsa a través de organizaciones como la OMC26 la abolición de aranceles
comerciales, hacer de lado las prácticas comerciales desleales como el dumping,
pero sin embargo, los grandes compradores condicionan la compra de nuestros
productos a una serie de factores que muchas veces son poco factibles de
cumplir. Parece ser entonces que el mercado libre es un concepto aplicado cuando
nos venden pero no cuando nos compran. El cuestionamiento de ahora es cuánto
podrá resistir una globalización sin rostro humano que ha llegado como un
travestí, en países que están sentados sobre bombas de tiempo sociales, que
detonan en mayor o menor intensidad según sea el impacto negativo que traigan
las políticas globalizadoras.
Es un hecho
que, lento pero seguro, el tejido globalizador tiene de urdimbre las
privatizaciones de servicios públicos como el telefónico, la energía eléctrica,
los seguros sociales y en algunos lados el agua, y de trama una política fiscal
y arancelaria que sirve en bandeja de plata el ingreso de consorcios
multinacionales a competir con industrias poco tecnificadas, de bajo capital
financiero y humano, con una visión muy corta de lo que significa competir en
un mercado globalizado. Por si esto fuera poco, el mundo globalizado tiene en
los Estados Unidos un abanderado poco fiable, que cuando se le reconoce su
liderazgo se quiere convertir en el policía mundial que no respeta fronteras ni
soberanías, que cuando su economía está a punto de entrar en crisis se
inventa maniobras bursátiles o militares para sacarla adelante, para solo citar
un par de ejemplos. Un panorama más desalentador no puede ser, pero sin
embargo, puedo tomar el riesgo de presentar algunos puntos en que aún nuestro
territorio puede beneficiarse del Fenómeno globalizador, algo así como
aprovechar la vieja sentencia de no hay mal que por bien no venga.
VI.I. La visión de un Estado globalizado
Lo primero
que hay que aceptar es que la globalización está ya asentada en nuestras
relaciones con otros Estados, lo cual implica el no disponer de mucho tiempo
para actuar y aprestarnos a vivir con ella. Es necesario entonces cambiar el
rumbo de nuestro país lo cual implica un riesgo, ni la economía micro o macro
crece si no se arriesga algo.
Nuestro
Estado tiene que verse en un escenario de corto, mediano y largo plazo, respondiéndose
preguntas básicas como ¿Cuál es nuestro inventario de recursos humanos? ¿Qué
tenemos para ofrecer en condiciones de ventaja a otros países? ¿Qué recursos
naturales tenemos que no tengan otros países cercanos? ¿Cuál es nuestra
capacidad de ampliar el círculo de socios comerciales actuales? ¿Está nuestra
economía sana, o requiere de un tratamiento especial? ¿Cuánta capacidad de
endeudamiento tenemos? ¿Cuál es nuestra infraestructura más desarrollada? ¿Cuál
es la imagen económica, política y social que el mundo tiene de nosotros? ¿Nuestra
estructura de administración pública es capaz de actuar con la agilidad que
los tiempos requieren? ¿Se tiene una propuesta clara y concreta acerca de la
descentralización en la administración pública? ¿Cuál es la jerarquización
de los problemas sociales internos? Solo estructurando un plan estratégico práctico,
sin profundas elaboraciones teóricas que impidan que los guatemaltecos comunes
y corrientes lo entendamos con facilidad, y reforzarlo con un liderazgo político
que haga sentir en la población una tranquilidad por quienes conducen la nave,
se puede armar esta impostergable visión globalizada del Estado guatemalteco.
En esta nueva
visión a construir, el municipio es la fuerza centrífuga de la descentralización
que rompa con el esquema de sistemas y procesos administrativos centralizados en
una ciudad capital, aumentando la efectividad y la eficiencia de las acciones públicas.
VI.II. Economías sumergidas, a flote
la economía
informal es el común denominador de los países subdesarrollados, surge como
respuesta al cruel "ajuste estructural" y ante el desigual trato
tributario. Entre los muchos efectos que tiene resaltan tres, el primero que
forma una cultura emprendedora de actuar al margen de la ley que tiene a los
emprendedores más preocupados de su captura que de su crecimiento. El segundo
que por su misma condición de ilegalidad no tienen acceso a fuentes de
financiación dejando sus probabilidades empresariales reducidas a la mínima
expresión y orientadas fundamentalmente a la supervivencia. Y en tercer lugar,
las PyMES sumergidas no tienen programas de formación para calificar a sus
recursos humanos lo que imposibilita una inserción en mercados cautivos de
mayor potencial.
Esto debe
cambiar, pero no a través de simplemente formalizar a los informales porque el
Estado considera que tiene una mina de impuestos aún sin explotar. Creando las
condiciones que garanticen el traslado de un modus operandi a otro a través de
reglas del juego empresarial claras y estables, incentivos fiscales para el
inicio, que no sería la primera vez27, y colocando a disposición de los
incorporados empresarios líneas de crédito de fácil acceso y en condiciones
blandas.
Por otro
lado, la formación de los recursos humanos inmersos ahora en la economía
informal es un factor de la producción que también debe ser impulsada por el
Estado, no a través de los tradicionales cursos que son justificantes de
instituciones malogradas. La formación de recursos humanos empresariales para
enfrentar una globalización supone contenidos pragmáticos, de rápido impacto
en los procesos productivos, estimulantes de la creatividad empresarial y
orientados a cambiar la mentalidad empresarial.
VI.III. Conformación de consorcios públicos y privados
Uno de los
cambios más visibles que ha traído consigo la globalización es la fusión de
compañías que en el pasado reciente eran acérrimas competidoras. Se fusionan
grandes bancos, compañías fabricantes de automotores, de computadoras, solo
nos falta ver fusionados a los grandes fabricantes de refrescos de cola. ¿Cuál
es el objetivo de mostrar esta "humildad" empresarial? Sencillamente
abaratar los costos de producción para ser más competitivos.
En Guatemala
la mayor parte de empresas desarrolladas están situadas en el sector de los
servicios, comerciales y financieros, por lo que la estrategia iría orientada a
estimular la fusión de las empresas de capital nacional como una rápida
respuesta a la avalancha que se avecina. Ya existe un reciente caso de la fusión
de dos bancos antiguos que han comprendido el mensaje.
En el lado público
todavía no se ha visto en tiempos de la globalización ningún intento de
formalizar fusiones de Estados porque esto sería tomado como un atentado a la
soberanía. Pero, ¿es que acaso los bloques económicos que hacíamos
referencia al inicio no son una especie de ello?. El problema es que Guatemala
no puede esperar que haya una alianza con los otros países del Istmo
Centroamericano porque los más recientes ensayos de integración han sido un
total fracaso a consecuencia de la historia que muestra que este país fue la
Capitanía General de la República Centroamericana y, por lo tanto, siempre
existirá una desconfianza natural.
Por esto, la
estrategia es promover consorcios públicos con economías de escala que
reduzcan sus costos de operación. A través de la creación de redes de diversa
índole, cuya existencia sea volátil, se pueden conjuntar ministerios de
Estado, entidades autónomas, ONG´s y municipalidades que evitaría la
duplicidad de esfuerzos que se da en la actualidad y que propicia un uso
ineficiente de los escasos recursos públicos.
VI.III.I. Optimización de conocimiento e información de bajo coste
Globalizar el
conocimiento y la información a través de herramientas como el INTERNET ha
sido un punto positivo para nuestro país. Sin embargo, aún no existe una
claridad en cómo podemos aprovecharnos de esta ventaja informática.
Por ejemplo,
en los Estados Unidos la compra de un seguro de vida por medio de los agentes
tradicionales cuesta tres veces más que la compra hecha a través del INTERNET.
También se compran y venden circuitos turísticos por medio de este
instrumento. Como se ve las posibilidades que ofrece son ilimitadas sin que
hasta el momento haya una clara intención de aprovecharnos como país de esta
facilidad tecnológica de bajo costo.
Hay un lugar
por donde empezar, las escuelas públicas. Si se invierten recursos de la
educación pública en darle acceso a nuestros jóvenes a esta tecnología, en
menos de 3 años veríamos los resultados porque con la creatividad e imaginación
propias de su edad, serían ellos los que en poco tiempo llegarían a impulsar y
optimizar el uso de esta tecnología en nuestras empresas.
La Nueva
Derecha fue capaz de alterar de manera irreversible la vida política y económica
de los países donde ganó poder, pero no pudo lograr la hegemonía a la que
aspiraba. En Gran Bretaña, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, junto con
otros países como México, Chile y la República Checa, gobiernos con fuerte
influencia de las ideas del libre mercado fueron capaces de desmantelar muchas
de sus herencias corporativas o colectivistas. Pero en todos los casos las
coaliciones iniciales que hicieron políticamente posibles las políticas del
libre mercado, fueron socavadas por los efectos a mediano plazo de estas mismas
políticas.
Liquidar las
viviendas de interés social —una de las políticas thatcherianas clave— fue
un éxito mientras los precios de las casas estaban al alza. Cuando los precios
cayeron abruptamente y millones quedaron atrapados por las pérdidas, la medida
se volvió un estorbo político. Privatizar bienes públicos y liberar el
mercado sólo fueron medidas políticamente ventajosas mientras una economía de
auge escondió su impacto más profundo: agravar la inseguridad económica.
Cuando el revés económico hizo palpable ese efecto, los gobiernos de la Nueva
Derecha comenzaron a vivir en un tiempo prestado.
En la mayoría
de los países, la izquierda moderada ha resultado ser la beneficiaria política
de las reformas de la economía neoliberal. Tanto a finales del siglo XIX como a
finales del siglo XX, los efectos destructivos del libre mercado lo convirtieron
en una experiencia políticamente insostenible.
Esta
circunstancia lleva al segundo elemento de Falso amanecer: la democracia y el
libre mercado son competidores más que socios. "El capitalismo democrático"
—el vacuo grito de guerra de los conservadores en todas partes— designa (u
oculta) una relación profundamente problemática. El acompañante normal de los
libres mercados no es el gobierno democrático estable, sino la política volátil
de la inseguridad económica.
Ahora y en el
pasado, en prácticamente todas las sociedades, el mercado ha sido restringido
para impedirle frustrar de manera demasiado severa necesidades humanas
esenciales de estabilidad y seguridad. En contextos modernos recientes, al libre
mercado normalmente lo moderan gobiernos democráticos. El marchitamiento del
libre mercado en su más pura forma victoriana coincidió con la ampliación de
las franquicias. Así como el laissez faire inglés perdió terreno con el
avance de la democracia, así en la mayoría de los países los excesos de los años
ochenta ya han sido moderados —bajo la presión de la competencia democrática—
por los gobiernos sucesivos. No obstante, a nivel global el libre mercado sigue
sin freno.
En ausencia
de una reforma, la economía del mundo tenderá a fragmentarse conforme su
desequilibrio se haga cada vez más insoportable. Las guerras de mercados harán
más difícil la cooperación internacional. La economía mundial se fracturará
en bloques, cada uno de ellos entregado a su lucha para obtener la hegemonía
regional.
"El Gran
Juego", en el cual se enfrentaron los poderes del mundo hace un siglo por
el control del petróleo en Asia, puede muy bien reproducirse en el siglo que
viene. Cuando los Estados rivalicen por el control de los escasos recursos
naturales, será más difícil evitar los conflictos militares. Los regímenes
autoritarios débiles buscarán crecer mediante las aventuras bélicas. Slobodan
Milosevic, el líder neo-comunista de lo que resta de Yugoslavia, puede servir
de prototipo para los demagogos autoritarios de muchos otros países.
Mientras el
laissez faire global se resquebraja, una anarquía internacional cada vez más
profunda es el prospecto humano más probable.
Los productos
agropecuarios (definición de la OMC) representan el 60 por ciento
aproximadamente de las exportaciones de Guatemala y generan alrededor del 23 por
ciento del PIB del país. A pesar de que la parte que les corresponde en las
exportaciones totales ha disminuido, el café, el azúcar y los bananos siguen
siendo los productos de exportación más importantes de Guatemala. No obstante,
en el informe se señala que las estadísticas oficiales de Guatemala relativas
al comercio de productos básicos no incluyen a las corrientes procedentes de
las zonas francas y las maquiladoras.
El informe señala
asimismo que Guatemala concede como mínimo el trato NMF a todos sus
interlocutores comerciales. Los aranceles son el principal instrumento de
protección en frontera utilizado por Guatemala; el tipo NMF promedio aplicado
es del 7,0 por ciento. Los productos agropecuarios (definición de la OMC)
adeudan un arancel medio del 10,2 por ciento, mientras que el promedio
arancelario aplicado a los productos no agropecuarios, con exclusión del petróleo,
es del 6,4 por ciento. Las bebidas y líquidos alcohólicos están gravados con
los aranceles más elevados, del 24,8 por ciento en promedio. Guatemala mantiene
contingentes arancelarios para la importación de varios productos agropecuarios
en el marco de los compromisos de acceso mínimo que contrajo en la Ronda
Uruguay.
En la Ronda
Uruguay, Guatemala consolidó la totalidad de sus aranceles. Los aranceles
aplicables a los productos no agropecuarios fueron consolidados a un tipo máximo
del 45 por ciento, mientras que los tipos finales consolidados aplicables a los
productos agropecuarios están comprendidos entre el 10 y 257 por ciento. La
reducción del amplio margen que existe entre los tipos aplicados y los tipos
consolidados permitiría mejorar más la previsibilidad de las condiciones de
acceso al mercado.
Las
reducciones arancelarias realizadas en el marco de acuerdos preferenciales han
contribuido a mejorar el acceso al mercado de Guatemala de sus interlocutores
comerciales. Se ofrece acceso libre de derechos a casi todas las importaciones
procedentes de los países miembros del Mercado Común Centroamericano. También
se ofrecen aranceles preferenciales a México, en el marco de un tratado
bilateral de libre comercio, y a Colombia, Cuba, Panamá y Venezuela. Sin
embargo, el número y el alcance de las iniciativas preferenciales de Guatemala,
junto con sus flaquezas institucionales, es motivo de preocupación.
Independientemente
de su origen, y de conformidad con el principio de trato nacional, las
importaciones están sujetas al pago de impuestos internos, en particular, un
impuesto al valor agregado del 12 por ciento, aplicable al valor c.i.f. de las
mercancías importadas. Además, varios productos, como las bebidas alcohólicas,
el cemento y los vehículos, están sujetos a impuestos específicos al consumo.
Con el fin de
reforzar los procedimientos aduaneros, Guatemala obtuvo una moratoria, hasta
noviembre de 2001, para la aplicación del Acuerdo de la OMC sobre Valoración
en Aduana. Se aplican precios mínimos de importación a efectos de valoración
en aduana en el caso del arroz, la ropa usada y los vehículos de segunda mano.
Para el 2002 está prevista la promulgación de una nueva ley de aduanas.
Al parecer,
la utilización de obstáculos no arancelarios al comercio es limitada.
Guatemala mantiene diversas restricciones y prohibiciones a la importación,
aplicables por igual a todos los interlocutores comerciales, por motivos de
seguridad, salud y protección del medio ambiente. Guatemala no ha recurrido a
medidas comerciales especiales, salvo en un caso, en el que adoptó una medida
antidumping que fue retirada por las autoridades tras el establecimiento de un
grupo especial encargado de examinar su compatibilidad con las normas de la OMC.
El sector
industrial, que incluye manufacturas, construcción, minería, electricidad y
agua, representa el 20 por ciento del PIB. Las manufacturas, cuya participación
en el PIB es del 13 por ciento aproximadamente, se concentran en gran medida en
la transformación de productos agropecuarios, destinados al mercado interno y a
los mercados de América Central y Estados Unidos. Otros subsectores
manufactureros importantes son los del calzado, los textiles, los metales y los
productos químicos.
La contribución
del sector de los servicios al PIB se eleva al 57 por ciento aproximadamente, y
el subsector dominante es el comercio. De conformidad con la Ley de Inversión
Extranjera, se garantiza a los inversores extranjeros el acceso al mercado en la
mayoría de los sectores de servicios, sobre una base no discriminatoria. A
pesar de haber mejorado significativamente, la infraestructura de Guatemala
sigue teniendo problemas en algunos sectores, como los servicios financieros y
las instalaciones portuarias.
El acceso de
los servicios financieros a los mercados está regulado por una legislación
sectorial específica. Con sujeción a la aprobación de los organismos de
reglamentación, las compañías de seguros y los bancos pueden constituirse
como sociedades en Guatemala. Las empresas de propiedad estatal siguen
realizando actividades en la esfera de los servicios financieros, el transporte
marítimo y las telecomunicaciones, sin embargo representan únicamente una
parte mínima de la producción de esos sectores. Sólo se aplican
prescripciones en materia de participación mínima de capital local en el
sector del transporte. La promulgación de una nueva Ley General de
Telecomunicaciones, en 1996, junto con la privatización de la empresa de
telecomunicaciones de propiedad estatal, preparó el terreno para el rápido
crecimiento observado en este sector en los últimos años. El turismo ha pasado
a ser una importante fuente de divisas, que genera más de 500 millones de dólares
EE.UU. al año.
Guatemala,
que tiene una población de 11,4 millones de habitantes y un PIB per cápita de
cerca de 1.700 dólares EE.UU., es la mayor economía de América Central. Desde
la firma en diciembre de 1996 de los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a 36 años
de conflicto armado interno, uno de los objetivos principales de las autoridades
ha sido lograr un crecimiento económico estable y sostenible. Entre 1995 y
1998, el PIB real aumentó a un ritmo anual medio del 4,4 por ciento
aproximadamente; a continuación, el estancamiento del consumo privado y la
disminución de los gastos de inversión dieron lugar a una desaceleración, en
1999 y 2000, registrándose un crecimiento del PIB del 3,6 y el 3,3 por ciento,
respectivamente. A pesar de haber experimentado un crecimiento relativamente
elevado, el PIB per cápita ha aumentado con demasiada lentitud para mejorar de
forma significativa el nivel de vida, debido al fuerte crecimiento demográfico
de Guatemala, motivo por el cual la pobreza sigue siendo un serio problema.
A fin de
alcanzar uno de los objetivos convenidos de los Acuerdos de Paz, que es la
financiación de programas sociales, se están realizando esfuerzos por
incrementar los ingresos fiscales; con este fin, a mediados de 2001 se incrementó
al 12 por ciento el impuesto al valor agregado. El Gobierno también ha
desplegado esfuerzos para fortalecer la administración fiscal y ampliar la base
impositiva, aunque los aranceles y el impuesto al valor agregado aplicables a
las importaciones siguen representando una gran parte de los ingresos del
Estado. El déficit fiscal ha oscilado entre el 0,1 y el 2,8 por ciento desde
1995.
Guatemala
mantiene un sistema cambiario flexible; el Banco Central sólo interviene en el
mercado para moderar las fluctuaciones del tipo de cambio. Una ley promulgada a
finales de 2000 permite la libre circulación de divisas, con objeto de mejorar
la confianza en el sistema bancario. La aplicación de una política financiera
sujeta a disciplinas ha contribuido a reducir la inflación, de tasas de dos dígitos
a comienzos del decenio de 1990 al 5 por ciento en 2000, y ha contribuido también
a mantener el tipo de cambio con respecto al dólar de los Estados Unidos
relativamente estable desde 1999. Los tipos de interés real han experimentado
una tendencia al alza en los últimos años, situándose en cerca del 15 por
ciento en 2000.
La balanza
por cuenta corriente de Guatemala ha registrado déficit importantes en los últimos
años, debido sobre todo a que los déficit comerciales son persistentes y cada
vez mayores. El déficit ha sido financiado en gran parte mediante remesas y
mediante los ingresos generados por la privatización. La repatriación de
capital y los ingresos procedentes de las privatizaciones han incrementado las
reservas internacionales, que alcanzaron cerca de 1.900 millones de dólares
EE.UU. en 2000, lo que equivale a un total de cinco meses de importaciones.
Los Estados
Unidos son el principal interlocutor comercial de Guatemala, ya que absorben el
36 por ciento de las exportaciones de Guatemala y suministran el 40 por ciento
de sus importaciones. Otros interlocutores comerciales importantes son los demás
miembros del Mercado Común Centroamericano, la Unión Europea y México. Entre
1995 y 2000, el valor en dólares de los Estados Unidos de las importaciones de
Guatemala registró un aumento anual medio del 8,2 por ciento, porcentaje muy
superior al registrado por las exportaciones, que fue del 6,9 por ciento, lo que
refleja en gran medida una relación de intercambio desfavorable.
Los productos
agropecuarios (definición de la OMC) representan el 60 por ciento
aproximadamente de las exportaciones de Guatemala. A pesar de que la parte que
les corresponde en las exportaciones totales ha disminuido, el café, el azúcar
y los bananos siguen siendo los productos de exportación más importantes de
Guatemala. En los últimos años han adquirido importancia el turismo y las
exportaciones de prendas de vestir y productos agropecuarios no tradicionales.
Los bienes intermedios y de capital ocupan un lugar predominante en las
importaciones de Guatemala.
Guatemala está
consolidando su marco jurídico e institucional; la instauración de una buena
administración es cuestión prioritaria y condición indispensable para que
Guatemala logre sus ambiciosos objetivos de desarrollo. El Ministerio de Economía
es el organismo principal en lo que respecta a todas las cuestiones relacionadas
con el comercio exterior. Guatemala se adhirió al GATT en 1991 y pasó a ser
Miembro de la OMC en julio de 1995. En tanto que tratados internacionales, los
Acuerdos de la OMC prevalecen sobre la legislación nacional. Guatemala ha sido
un participante activo en el sistema multilateral de comercio, habiendo tomado
parte en las negociaciones sobre los servicios de telecomunicaciones y habiendo
recurrido al mecanismo de solución de diferencias en varias ocasiones.
Guatemala también ha participado en las negociaciones objeto de mandato sobre
los servicios y sobre la agricultura, en este último sector como miembro del
Grupo de Cairns.
La
participación de Guatemala en acuerdos comerciales preferenciales ha ido
aumentando; el Mercado Común Centroamericano ocupa un lugar central en sus
relaciones comerciales regionales. Guatemala tiene un Tratado de Libre Comercio
con México, apoyado ahora por nuevas iniciativas destinadas a lograr una mayor
integración física entre estos dos países y con los demás países de la región.
Se han iniciado o han concluido negociaciones sobre tratados de libre comercio
con el Canadá, Chile, la República Dominicana y Panamá; está previsto que el
Tratado de libre comercio con la República Dominicana entre en vigor a finales
de 2001. Prosiguen las negociaciones con El Salvador, Honduras y Nicaragua
relativas al establecimiento de una unión aduanera, así como a un acuerdo
sobre el comercio de servicios y las inversiones. Asimismo, Guatemala ha
concluido Acuerdos de Alcance Parcial con Colombia, Cuba y Venezuela, y
participa en los grupos de negociación del Área de Libre Comercio de las Américas.
El número y
alcance de estas iniciativas preferenciales, cada una con sus propias exigencias
de negociación y aplicación, junto con las debilidades institucionales de
Guatemala, plantean dudas acerca de su capacidad para participar efectivamente
en todas esas iniciativas. Los nuevos tratados de libre comercio están
complicando las dificultades que plantea la aplicación de la política
comercial debido, entre otras cosas, a que requieren la administración de
programas de reducción arancelaria y normas de origen que son diferentes. También
puede haber incompatibilidades entre los tratados, por ejemplo, con respecto a
la valoración en aduana o las medidas de salvaguardia; las disposiciones de
algunos tratados de libre comercio concertados por Guatemala prevalecen sobre
las normas multilaterales.
Entre 1996 y
1998, Guatemala emprendió un ambicioso programa de privatización, pero éste
se lleva a cabo a un ritmo considerablemente más lento desde entonces, y varias
empresas, sobre todo del sector de los servicios, siguen siendo de propiedad
estatal. Paralelamente a la realización del programa de privatización, se
promulgaron nuevas leyes sobre telecomunicaciones y electricidad, que pusieron
fin a los monopolios estatales en estos sectores y los abrieron a la participación
del sector privado. La Ley de Inversión Extranjera, de 1998, concede trato
nacional a todos los extranjeros, con unas pocas excepciones sectoriales, en
particular, el transporte.
Guatemala
concede como mínimo el trato NMF a todos sus interlocutores comerciales. Los
aranceles son el principal instrumento de protección en frontera utilizado por
Guatemala; el tipo NMF promedio aplicado es del 7,0 por ciento. Los productos
agropecuarios (definición de la OMC) adeudan un arancel medio del 10,2 por
ciento, mientras que el promedio arancelario aplicable a los productos no
agropecuarios, con exclusión del petróleo, es del 6,4 por ciento. Las bebidas
y líquidos alcohólicos están gravados con los aranceles más elevados, del
24,8 por ciento en promedio. Guatemala mantiene contingentes arancelarios para
la importación de varios productos agropecuarios en el marco de los compromisos
de acceso mínimo que contrajo en la Ronda Uruguay.
En la Ronda
Uruguay, Guatemala consolidó la totalidad de sus aranceles. Los aranceles
aplicables a los productos no agropecuarios fueron consolidados a un tipo máximo
del 45 por ciento, mientras que los tipos finales consolidados aplicables a los
productos agropecuarios están comprendidos entre el 10 y 257 por ciento. La
reducción del amplio margen que existe entre los tipos aplicados y los tipos
consolidados permitiría mejorar más la previsibilidad de las condiciones de
acceso al mercado.
Las
reducciones arancelarias realizadas en el marco de acuerdos preferenciales han
contribuido a mejorar el acceso al mercado de Guatemala de sus interlocutores
comerciales. Se ofrece acceso libre de derechos a casi todas las importaciones
procedentes de los países miembros del Mercado Común Centroamericano. También
se ofrecen aranceles preferenciales a México, en el marco de un tratado
bilateral de libre comercio, y a Colombia, Cuba, Panamá y Venezuela.
Independientemente
de su origen, y de conformidad con el principio de trato nacional, las
importaciones están sujetas al pago de impuestos internos, en particular, un
impuesto al valor agregado del 12 por ciento, aplicable al valor c.i.f. de las
mercancías importadas. Además, varios productos, como las bebidas alcohólicas,
el cemento y los vehículos, están sujetos a impuestos específicos al consumo.
Con el fin de
reforzar los procedimientos aduaneros, Guatemala obtuvo una moratoria, hasta
noviembre de 2001, para la aplicación del Acuerdo de la OMC sobre Valoración
en Aduana. Se aplican precios mínimos de importación a efectos de valoración
en aduana en el caso del arroz, la ropa usada y los vehículos usados. Para el
2002 está prevista la promulgación de una nueva ley de aduanas.
Al parecer,
la utilización de obstáculos no arancelarios al comercio es limitada.
Guatemala mantiene diversas restricciones y prohibiciones a la importación,
aplicables por igual a todos los interlocutores comerciales, por motivos de
seguridad, salud y protección del medio ambiente. Guatemala no ha recurrido a
medidas comerciales especiales, salvo en un caso, en el que adoptó una medida
antidumping que fue retirada por las autoridades tras el establecimiento de un
grupo especial encargado de examinar su compatibilidad con las normas de la OMC.
Las leyes
relativas a las zonas francas y las maquiladoras son los principales
instrumentos de promoción de las exportaciones de Guatemala. De conformidad con
estas leyes, las empresas exportadoras pueden beneficiarse, en determinadas
condiciones, de exenciones de los derechos de importación y de diversos
impuestos internos. Guatemala no aplica programas oficiales de créditos a la
exportación ni de seguro de exportación para promover las exportaciones.
Guatemala se
beneficia de diversos esquemas SGP y de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe,
adoptada con carácter unilateral por los Estados Unidos. Las exportaciones
guatemaltecas de azúcar de caña en bruto a los Estados Unidos se benefician de
contingentes arancelarios preferenciales. También las exportaciones de textiles
y prendas de vestir de Guatemala a los Estados Unidos están sujetas a
contingentes. Existen contingentes de exportación para los productos abarcados
por el Acuerdo de la OMC sobre los Textiles y el Vestido. Guatemala mantiene
impuestos a la exportación únicamente para el sector del café.
La contratación
pública está regulada por la Ley de Contrataciones del Estado, de 1992, por la
que se concede trato nacional a los proveedores extranjeros de bienes y
servicios. Guatemala no tiene un marco jurídico global para la política de
competencia, pero las autoridades están preparando ese marco. Si bien existen
reglamentaciones específicas por sectores para velar por que los mercados
internos sigan siendo competitivos, la información disponible indica que la
competencia es restringida en algunos sectores clave, como los servicios
financieros.
El Acuerdo de
la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados
con el Comercio (ADPIC) pasó a formar parte de la legislación de Guatemala
como resultado de la ratificación del Acuerdo de Marrakech. Posteriormente,
Guatemala ha emprendido reformas jurídicas y administrativas para facilitar la
protección de los derechos de propiedad intelectual, por ejemplo, mediante la
promulgación de nuevas leyes relativas al derecho de autor y a la propiedad
industrial. Ha aumentado considerablemente desde 1995 el número de derechos de
propiedad intelectual registrados anualmente.
La
agricultura genera el 23 por ciento aproximadamente del PIB de Guatemala. A
pesar de la disminución de la parte que le corresponde en el PIB, la
agricultura sigue siendo un sector primordial de la economía de Guatemala,
debido a su contribución al empleo y a los ingresos de exportación. Sin
embargo, los dos principales productos agrícolas de exportación, el café y el
azúcar, han sufrido presiones considerables en los últimos años a causa a la
existencia de condiciones desfavorables en el mercado internacional.
El sector
industrial, que incluye manufacturas, construcción, minería, electricidad y
agua, representa el 20 por ciento del PIB. Las manufacturas, cuya participación
en el PIB es del 13 por ciento aproximadamente, se concentran en gran medida en
la transformación de productos agropecuarios, destinados al mercado interno y a
los mercados de América Central y Estados Unidos. Otros subsectores
manufactureros importantes son los del calzado, los textiles, los metales y los
productos químicos.
Al parecer,
las disposiciones tributarias especiales para las zonas francas y las
maquiladoras de Guatemala han propiciado particularmente la producción de
diversos productos no tradicionales, aunque no se dispone de estimaciones
precisas. Entre estos productos figuran productos agropecuarios tales como
flores cortadas y legumbres y hortalizas especiales, productos pesqueros tales
como los camarones, y manufacturas, en particular textiles y prendas de vestir.
Dado que el comercio exterior en el marco de estas disposiciones especiales no
está incluido en las estadísticas comerciales oficiales, éstas tal vez
subestimen las exportaciones efectivamente realizadas en estos sectores, así
como las importaciones de los insumos necesarios.
La contribución
del sector de los servicios al PIB se eleva al 57 por ciento aproximadamente, y
el subsector dominante es el comercio. De conformidad con la Ley de Inversión
Extranjera, se garantiza a los inversores extranjeros el acceso al mercado en la
mayoría de los sectores de servicios, sobre una base no discriminatoria. El
acceso al mercado de los servicios financieros está regulado por una legislación
sectorial específica. Con sujeción a la aprobación de las autoridades
competentes, las compañías de seguros y los bancos pueden constituirse como
sociedades en Guatemala; los bancos extranjeros también pueden establecer
agencias o sucursales.
Los
compromisos contraídos por Guatemala en el marco del AGCS son relativamente
limitados y sólo abarcan cinco categorías de servicios, ya que con esos
compromisos se consolidó el marco de política en vigor antes del inicio del
programa de privatización y de la promulgación de la Ley de Inversión
Extranjera de Guatemala.
Las empresas
de propiedad estatal siguen realizando actividades en la esfera de los servicios
financieros, el transporte marítimo y las telecomunicaciones; sin embargo,
representan únicamente una parte mínima de la producción de esos sectores. Sólo
se aplican prescripciones en materia de participación mínima de capital local
en el sector del transporte. La promulgación de una nueva Ley General de
Telecomunicaciones, en 1996, junto con la privatización de la empresa de
telecomunicaciones de propiedad estatal, preparó el terreno para el rápido
crecimiento observado en este sector en los últimos años. El turismo ha pasado
a ser una importante fuente de divisas, que genera más de 500 millones de dólares
EE. UU. al año. A pesar de haber mejorado significativamente la infraestructura
de Guatemala, sigue habiendo problemas en algunos sectores, como los servicios
financieros y las instalaciones portuarias.
Informe del
Gobierno Volver al principio
ÓRGANO DE
EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
GUATEMALA
Informe del
Gobierno — Parte II
Evolución
del entorno económico
En Guatemala
se puso en marcha a partir de 1991, una serie de medidas de estabilización y
ajuste estructural, con el propósito de alcanzar una mayor eficiencia económica
mediante la implementación de acciones tendentes a controlar la inflación,
fortalecer la balanza de pagos y buscar la creación de las condiciones que
permitan alcanzar una tasa de crecimiento económico sostenible. Para ello se
plantearon una serie de reformas estructurales en el área comercial,
financiera, de administración pública, de política monetaria y de política
fiscal, entre otras. En ese contexto, el comportamiento económico en el período
1991-2000 se caracterizó por los efectos de la aplicación de esas medidas, así
como por los esfuerzos de adaptación de la economía nacional a las exigencias
del proceso de globalización económica y enfrentar fenómenos de naturaleza
extraeconómica.
En el período
en referencia destaca la estabilidad del nivel general de precios, como
resultado de los esfuerzos de la autoridad monetaria en adecuar los niveles de
liquidez a los requerimientos de la economía y así propiciar una reducción
gradual de la inflación. De esa cuenta la variación de precios internos
muestra una tendencia hacia la baja, alcanzando durante el período una tasa
promedio de 9 por ciento. Cabe agregar que en los últimos cuatro años la
inflación se ubicó en un promedio de 6,1 por ciento.
En los últimos
años, el objetivo fundamental de la política monetaria, cambiaria y crediticia
ha sido el de propiciar la estabilidad del nivel general de precios, con la
convicción de que es la mejor contribución que dicha política puede hacer al
logro de un crecimiento sostenible de la producción y el empleo y, por ende, al
desarrollo ordenado de la economía nacional. En este sentido, en el 2000 la
estrategia en la conducción de la política monetaria, cambiaria y crediticia
se centró en el objetivo de recuperar la confianza en la moneda y fortalecer el
sistema financiero nacional. Para el logro de dicho objetivo estratégico se
planteó la necesidad de la aplicación disciplinada de medidas de política en
tres áreas de acción: a) una política monetaria disciplinada; b) el
fortalecimiento del sistema financiero nacional mediante la modernización del
marco regulatorio; y c) la disciplina fiscal.
En
congruencia con los retos que impone el proceso de globalización mundial, a
finales de 1989 la autoridad monetaria decidió flexibilizar el mercado bancario
de divisas. En tal sentido, a partir de 1994 se permitió la libre determinación
de la tasa de cambio y de la asignación de divisas en dicho mercado. Por otra
parte, en 1996 principió a funcionar el Sistema Electrónico de Negociación de
Divisas (SINEDI), bajo la premisa de brindar certeza y transparencia a las
operaciones que se efectúan en el mercado, garantizando la libertad cambiaria a
los agentes económicos.
El nivel del
déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos respecto al PIB registró en
algunos años de la última década porcentajes superiores al 5 por ciento.
Conviene indicar que en dichos años el déficit en cuenta corriente fue
financiado, entre otros, por un ingreso neto de capitales del exterior que
permitió un aumento de las Reservas Monetarias Internacionales –RIN-.
En 2000, el
saldo en cuenta corriente de la balanza de pagos como porcentaje del PIB registró
una disminución en relación con el año anterior, al pasar de 5,5 por ciento
en 1999 a 4,8 por ciento en 2000. En este resultado influyó el comportamiento
registrado en la cuenta de servicios y en la cuenta de transferencias, las que
registraron superávits superiores a los del año anterior. Por otra parte, los
flujos de inversión extranjera directa alcanzaron en 1998 los 673 millones de dólares
EE.UU., derivado de una fuerte actividad privatizadora.
Durante la última
década se han puesto en marcha, además, medidas de política económica
encaminadas a la modernización económica del país, favoreciendo así una
mayor apertura de la economía nacional y una mejor asignación de recursos.
Como resultado, el comportamiento del Producto Interno Bruto –PIB- en el período
1991-2000 ha mostrado en promedio una tasa de crecimiento de 4,1 por ciento, lo
que ha permitido una relativa mejora en el ingreso per capita de la población.
Cabe agregar que en los últimos años el crecimiento económico del país se ha
visto afectado por diversos factores, entre los cuales destacan los shocks
externos que han deteriorado los términos de intercambio, los daños causados
por la tormenta tropical Mitch, así como la desaceleración económica mundial.
Al inicio de
la década el gobierno central se encontraba en una situación crítica con un déficit
fiscal de alrededor de 2 por ciento. Dicha situación implicaba contratar
financiamiento para sufragas gastos corrientes, lo que no permitía un
incremento de la inversión. Lo anterior hizo impostergable la revisión de la
política tributaria con el fin de eliminar el mencionado déficit, evitando
profundizar en endeudamiento externo. Al finalizar 2000, el déficit fiscal en
relación con el PIB se situó en 1,8 por ciento y la carga tributaria se ubicó
en 10,1 por ciento.
El comercio
total de mercancías, es decir exportaciones más importaciones, registró entre
1991 y 2000 una tasa acumulativa anual de crecimiento de 10,5 por ciento. En el
caso de las exportaciones éstas crecieron a una tasa acumulativa anual de 9,2
por ciento, alcanzando en 2000 un valor FOB de 2.708,5 millones de dólares
EE.UU., en tanto que las importaciones se han incrementado a una tasa
acumulativa anual de 11,4 por ciento, situándose en 2000 en un valor CIF de
4.885,3 millones de dólares EE.UU.
En el
crecimiento del valor de las exportaciones es importante destacar el incremento
registrado en las exportaciones de café y banano, así como de otros productos
al resto del mundo y a Centroamérica. Respecto a las importaciones, son
importante los incrementos registrados en los rubros de bienes de consumo,
bienes de capital, materias primas y combustibles y lubricantes.
Un objetivo
fundamental de la política económica del país en los últimos años ha sido
el de reducir el papel del Estado en la economía y promover una mayor
participación por parte de los agentes económicos privados. En este sentido, a
partir de 1996 y dentro de las medidas de política económica encaminadas a la
modernización económica del país el gobierno inició el proceso de
desincorporación de activos del Estado, mediante la venta del 80 por ciento de
las acciones de la Empresa Eléctrica de Guatemala –EEGSA-, el 95 por ciento
de las acciones de la Empresa de Telecomunicaciones de Guatemala, S.A., -TELGUA-
y de la concesión de operaciones de bandas de telefonía, la venta de dos
empresas de distribución del Instituto Nacional de Electrificación –INDE-,
el usufructo de la compañía de ferrocarriles de Guatemala –FEGUA- y la
administración y operación de los servicios de correo.
Otro aspecto
de primordial importancia lo constituye el avance observado en el proceso de
modernización del sistema financiero, enmarcado dentro del "Programa de
Modernización del Sistema Financiero Nacional". A este respecto, se ha
propiciado el fortalecimiento de la legislación financiera del país, de manera
que permita, por una parte, mejorar la competitividad de las instituciones y,
por otra, salvaguardar los intereses de los depositantes, así como la liquidez,
solvencia y estabilidad del sistema financiero nacional en su conjunto.
En el
contexto del Programa de Fortalecimiento del Sistema Financiero Nacional, se
encuentra en discusión y pendiente de aprobación en las instancias
correspondientes, los proyectos de la Ley de Bancos y Grupos Financieros, de la
Ley de Supervisión Financiera, de la Ley Orgánica del Banco de Guatemala y de
la Ley Monetaria, así como de la Ley de la Actividad Aseguradora. Con las
reformas legales propuestas se persigue fortalecer el sistema financiero
nacional y su supervisión, al proporcionar un marco legal general que brinde
mayor certeza jurídica y contribuya a la eficiencia, solidez, transparencia y
competitividad de las instituciones financieras, bajo un enfoque preventivo,
coadyuvando así al desarrollo de la economía nacional y al fortalecimiento de
la confianza del público ahorrante e inversionista.
"la
globalización demanda un nuevo paradigma de pensamiento, de acción, de
afectividad y de espiritualidad"
“El
arte de la vida consiste en adaptarse constantemente a lo que nos rodea”
En los
estudios relacionados con las relaciones local-global o la globalización
frecuentemente se puede encontrar un vasto espectro de interpretaciones y
conceptos. Esto se debe al carácter multifacetario de las transformaciones
observadas actualmente relacionadas con las diferentes asociaciones que se puede
hacer entre cambios globales y consecuencias locales. Por eso mismo, que la
palabra globalización se convirtió paulatinamente en el el término más
adecuado para designar de forma más general a una fuerza que actúa en
diferentes dimensiones, superior a la voluntad de los actores individuales o
colectivos locales.
Sin embargo,
este término carece de una mejor conceptuación.
A nuestro
juicio, este proceso de cambio es algo que ha evolucionado a lo largo del
tiempo, adquiriendo por eso mismo diferentes significados. Como afirma Sztompka,
la sociedades antiguas han vivenciado un complejo mosaico de unidades sociales,
que vivían frecuentemente aisladas y eran extremamente diversificadas. Habían
"múltiples entidades políticas separadas que iban desde las hordas, las
tribus, los reinos, los imperios, hasta la forma relativamente reciente de
dominación, que son los Estados-nación. Había economías independientes,
cerradas, autárquicas, y había variadas culturas indígenas que conservaban su
identidad única, a menudo mutuamente intraducibles e inconmensurables. (...) La
sociedad presente muestra un cuadro completamente diferente" (Sztompka,
1995: 111-112). En este ínterin, hubo un largo proceso de cambio, cuyos puntos
de intersección, contacto y ruptura local están descritos a lo largo de la
historia de la humanidad. Quizás el momento más significativo de lo que podríamos
llamar, de hecho, proceso de globalización sería el advenimiento de las
grandes navegaciones, con la expansión del hombre europeo a las regiones más
distantes y desconocidas del mundo. Asimismo los cambios más extraordinarios
han sido observados principalmente en el transcurso de los últimos dos siglos,
con expansión de los ferrocarriles, la invención del telégrafo, las viajes
transcontinentales - para citar los principales; y con una velocidad
extraordinaria en el último cuarto del siglo XXI, con los avances tecnológicos,
el extraordinario incremento de los flujos comerciales y financieros, y las
notables transformaciones en la esfera política y económica.
Actualmente
se observa no sólo una integración global, sino que una relativa
interdependencia que alcanza a prácticamente todos los aspectos de vida social:
en la economía, la política, la ecología, la comunicación, la cultura, e
incluso en los saberes y valores humanos. El término "globalización"
tiene hoy numerosos matices y su connotación varía de acuerdo con la
perspectiva interpretativa. En los últimos años pasó a ser empleado de forma
más intensa, generalizando su uso en los campos de la política, economía,
enseñanza y en la prensa. Fue asociado a otros términos como integración,
modernidad, postmodernidad y mercado, hasta adquirir un fuerte recorte
economicista que, de cierta forma, prevaleció sobre las demás asociaciones
hasta volverse referencia inevitable a la expansión de los mercados, el consumo
global, la moda, los velozes flujos comunicativos y las nuevas tecnología de
información.
Según
Kacowicz (1999: 529), las posibles definiciones del concepto de globalización
para él, deberían incluir: a) intensificación de las relaciones económicas,
políticas, sociales y culturales a través de las fronteras; b) el período
histórico iniciado tras el fin de la Guerra Fría; c) la transformación del
mundo por la anarquía de los mercados financieros; d) el triunfo de los valores
norteamericanos a través de la agenda combinada del neoliberalismo en la economía
y la democracia política; e) la ideología y la ortodoxia sobre la culminación
lógica e inevitable de las poderosas tendencias de cambio en el mercado
laboral; f) la revolución tecnológica con sus implicaciones sociales y g) la
inhabilidad de los países en arreglárselos con los problemas globales que
requieren soluciones globales, como la demografía, ecología, derecho humanos y
la proliferación nuclear.
Vista la
pluralidad de significados que tiene este término, y llevando en consideración
la evolución histórica del proceso a que él se refiere, preferimos
diferenciar la globalización - per si - de la globalización que predomina
actualmente, que se asocia sobre todo a los cambios que se observan en el
espacio económico, a saber, la de recorte neoliberal. Por globalización
entendemos la expansión, multiplicación y profundización de las relaciones
sociales y de las instituciones a través del espacio y tiempo, de modo que las
actividades cotidianas resultan cada vez más influidas por los hechos y
acontecimientos que ocurren en otras partes del globo, así como las decisiones
y acciones de grupos y comunidades locales pueden alcanzar importantes
repercusiones globales". La globalización neoliberal, a su vez, implica en
una variante de la anterior, más que, a través de una argumentación
exhaustiva basada en la enorme movilidad y superior capacidad de adaptación al
medio ambiente económico con la liberación de los agentes de la economía en
el libre-mercado se construye un discurso articulado que reivindica la efectuación
de las reformas reductoras en el Estado, cuestiona cualquier iniciativa
gubernamental que se pueda considerar como intervencionismo, predica el
cumplimiento de una agenda de privatizaciones, y defiende el redimensionamiento
de las actividades gubernamentales en el plano económico y social al mínimo.
Referencia:
Kacowicz, Arie M. (1999) Regionalization, Globalization and Nationalism:
Convergent, Divergent, or Overlaping?, in Alternatives, vol. 24, n. 4, oct-dez,
527-555.
Sztompka,
Piotr (1995) Sociología del Cambio Social, Alianza Editorial, Madrid.
¿Qué es la
globalización?
Podríamos
considerar que es el resultado de la confluencia de la mundialización de la economía, la eclosión de las
nuevas tecnologías (de crecimiento muy significativo en última década), la
cobertura planetaria de las comunicaciones (en especial al fenómeno Internet) y
de la creciente importancia que en los últimos años está adquiriendo el
factor conocimiento y en concreto la
innovación (En un mundo globalizado, las compañías, sean de la nacionalidad
que sean, no tienen el control de
los precios. Estos los fija el mercado internacional. Por ello los aumentos de
costes hay que compensarlos con una mayor productividad,
que se consigue con una mayor utilización
de las nuevas tecnologías, con la investigación, la innovación y en
general con una
nueva forma de hacer economía.
Solo de esta manera se pueden aumentar los
beneficios cuando no se pueden subir los
precios).
Se trata de
un fenómeno consustancial a la última década, es algo objetivo, irreversible,
multidimensional, no ideológico, asincrónico y multicéntrico, que
al mismo tiempo que esta facilitando que la universalización sea
más posible que nunca, está permitiendo que lo pequeño y local, sí no
es trivial, adquiera significación, se transcendentalice.
Características
-Es un fenómeno
objetivo porque no depende de nuestro modo de pensar o sentir, no es una opción,
no es algo retórico, ni una ideología, por mucho que los neoliberales intenten
activar este hecho dentro de su contexto ideológico.
-Es
irreversible. No está en nuestras manos el pararlo, aunque sí podemos influir
sobre su desarrollo. El enfrentarse verticalmente a la globalización es un disparate similar al Ludismo de
principios del XIX (movimiento obrero que pretendía destruir las máquinas y
los centros fabriles, porque consideraba que la Revolución Industrial iba a
acabar con el trabajo y a traer la
miseria y la desgracia).
La
globalización constituye un proceso complejo e irreversible, que nos afecta a
todos en cuestiones primordiales para la humanidad, es decir en temas que se han
universalizado como son los que conciernen a los Derechos Humanos, ampliados en
las últimas décadas por los planteamientos ecológicos y en los últimos meses
por los ataques del terrorismo internacional y sus imprevisibles consecuencias.
-Es
multidimensional, ya que se manifiesta en múltiples aspectos.
Identificar
globalización con mundialización de la economía es simplificar un concepto,
que como mínimo es precisable. El proceso global se está presentando además
como un estado de ánimo, un cambio cultural y de mentalidad, como una
posibilidad de que surja una nueva sociedad civil global, y por lo tanto como
algo con capacidad suficiente no solo para
afectar a nuestra organización social, económica o política, sino
también a nuestros principios, valores, creencias y en general a todas aquellas
cosmovisiones que han sido referencias
paradigmáticas de nuestra forma de ver y entender el mundo.
-La
globalización de ninguna manera es totalmente benigna.
-Es asincrónico.
Existen aspectos más desarrollados que otros, la evolución no es equitativa.
En ciertos aspectos el proceso global está muy avanzado, como puede ser en lo
relacionado con los movimientos de capitales, de tecnología, de bienes y
servicios, en la integración de los mercados financieros,
mientras que en otros aspectos (derechos humanos, ecológicos, económicos,
políticos y sociales, movimiento de personas ...) no lo está tanto. Es decir
el proceso se presenta de momento asincrónico y su desarrollo de sus aspectos
no es equitativo.
-Es un fenómeno
multicéntrico. No es total desde
el punto de visto geográfico.
-La
globalización tal como se manifestó en la última década no tiene precedentes
paradigmáticos. El intentar
buscar precedentes históricos al actual proceso global en el siglo XVI, a
finales del XIX o en cualquier otra época es materia de tesis doctoral, puede
tener interés teórico-académico, pero no es primordial, ni esclarecedor. A
finales del XIX había ya una economía mundial, pero ni
el espectro del comercio de bienes y servicios, ni el número de países
y empresas implicadas, ni la evolución tecnológica, ni el nivel de flujos
financieros y de capitales, de aquel entonces es parangonable
con el que se produjo en la última década en
la que el capital multinacional se ha aliado con la tecnología,
surgiendo en torno a la misma importantes alianzas estratégicas.
"La
globalización es una interdependencia económica creciente del conjunto de países
del mundo, provocada por el aumento del volumen y la variedad de las
transacciones transfronterizas de bienes y servicios, asi como de los flujos
internacionales de capitales, al tiempo que la difusión acelerada de
generalizada de tecnología".
define
globalización como : "la tendencia de los mercados y las empresas a
extenderse alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras
nacionales".
en el
Seminario de Economía Crítica editado por Taifa en febrero de 2001, la
globalización "no es mas que el nombre que se le da a la etapa actual del
capitalismo".
La
globalización neoliberal es bien sencilla de aplicar: liberalizar el comercio y
los flujos de capitales, de tal manera que se pueda comerciar con ellos sin ningún
control, en todo el mundo, que nadie pueda ponerles condiciones; privatizar
porque afirman decididos - claro que sin ninguna prueba- que todo lo público es
poco eficiente, flexibilizar el mercado de trabajo - es decir convertir a los
trabajadores en un coste variable pudiendo contratarlos a los salarios que a la
empresa le parezcan adecuados y despedirlos cuando les convenga -; y finalmente,
desregular, es decir, eliminar todas las regulaciones públicas de la vida económica
y social para que ellos puedan establecer sus propias reglas.
Para este
autor la definición de globalización es: "La globalización es la expresión
de la expansión de las fuerzas del mercado, espacialmente a nivel mundial y
profundizando en el dominio de la mercancía, operando sin los obstáculos que
supone la intervención pública". Esto es la globalización. No es un fenómeno
completo y terminado sino que hay que contemplarla como un largo proceso
inacabado en el que el capital lucha por ampliar su dominio.
El
debilitamiento de las instituciones culturales, por causas ajenas a su evolución
natural, va en detrimento del desarrollo. Eso es lo que ha sucedido en Guatemala. A lo largo de la historia republicana, las instituciones (con
todos sus defectos heredados del período colonial) han sido debilitadas por los
distintos grupos que han llegado a ejercer el poder político.
Recientemente, el conflicto armado interno socavó los cimientos de los
sistemas de justicia y seguridad civil, por ejemplo.
El poder ilimitado del que disfrutaron las dictaduras militares durante
las cuatro décadas pasadas permitió que, bajo el pretexto de la lucha
contrainsurgente, se pasara por encima de la vida, la libertad y la propiedad de
miles de guatemaltecos, en su mayoría indígenas, que eran ajenos a las
disputas ideológicas y militares. Este
conflicto no sólo destruyó a los individuos y sus familias, también impactó
negativamente su cultura, dañó su sistema de valores y debilitó sus
instituciones formales. Por
ejemplo, el día de mercado fue afectado por los protagonistas del conflicto,
quienes tenían conciencia de su importancia en la vida de las poblaciones, de
su regularidad y poder de convocatoria a pesar de los problemas.
El mercado se utilizó como lugar y momento propicio para el
reclutamiento forzoso de los jóvenes por parte del ejército o para los
discursos de la guerrilla. En esas
condiciones extremas, una institución cultural tan pacífica y productiva como
los mercados indígenas se transformó en escenario de la intolerancia, del uso
de la fuerza y del engaño.
Propiciar y
fortalecer el día de mercado indígena, entendido como una institución
cultural, podría ser una alternativa para el desarrollo.
Ante las urgentes necesidades que afrontan las personas, sobre todo en el
área rural del país, no basta con dejar que ocurran los mercados, se necesita
favorecer su expansión o nacimiento a través de adecuadas condiciones de
estabilidad económica, de seguridad para las personas y sus mercancías y de
mayor acceso a la infraestructura productiva.
También el fortalecimiento de instituciones económicas como el crédito
o la propiedad privada, es indispensable para el desarrollo de la economía
nacional. Para lograrlo es
fundamental el papel que el Estado puede desempeñar, como garante de los
derechos de todos, favoreciendo el clima idóneo para el ahorro y la inversión,
y adecuando los demás arreglos institucionales necesarios (como leyes modernas
y eficientes).
La típica
interpretación de la historia contemporánea de Centro América pinta un cuadro
de la complicada y tumultuosa historia de cada país, y se concentra en explicar
como estas historias han llevado al mismo resultado feliz en todos los casos: la
democracia[2]
La perspectiva del sistema-mundial retrata otro cuadro. Los países
centroamericanos han sido continuamente re-estructurados por el mercado mundial
y las fuerzas geopolíticas. Por ejemplo, los terratenientes patricianos fueron
desplazados por el sector agro-exportador (que gobernó en alianza con las
fuerzas armadas), que a su vez ha sido suplantado por una nueva élite
transnacional de índole neoliberal. Esta última élite busca enlazar más
profundamente a las economías Centro América con el capital del centro y el
mercado mundial. En esta luz, es fascinante comparar la ideología liberal y las
estrategias del élite agro-exportador del siglo diez-y-nueve (ciencia, razón,
privatización de recursos comunales) con las políticas y la ideología más
reciente del neo-liberalismo--competitividad, austeridad fiscal, desregulación,
y privatización. Tanto el liberalismo del siglo diez-y-nueve como el
neo-liberalismo actual combinan ideas importadas con adaptaciones locales que
justifican y facilitan nuevos métodos de explotación y formas desorientar a
sus rivales.
Movimientos
populares surgen en el siglo veinte en México y América Central en respuesta a
gobiernos autoritarios, la reestructuración agraria y una profunda pobreza. El
compás de estos movimientos varía de país en país de acuerdo a dos factores:
los ajustes locales en las alianzas entre élites y las características
particulares de las relaciones de clase en el campo. A su vez, las acciones y
reacciones de los gobernantes locales y la intervención del los Estados Unidos
ha sido influenciada por la secuencia de rebeliones y revoluciones en Centroamérica,
Latinoamérica y el resto del mundo. Es importante señalar que el caso de
Guatemala se sale un poco fuera del marco que rige la historia general de
Centroamérica. En general, los países centroamericanos tuvieron levantamientos
populares que fueron reprimidos en los años veinte y a comienzos de la década
de los treinta. En cambio, el movimiento nacionalista guatemalteco surge después
de la segunda guerra mundial con la elección democrática de Jacobo Arbenz a la
presidencia en 1944. La derrota de este proyecto no ocurre hasta 1954 (Gleijeses
1991).
El caso de
Guatemala tiene otras diferencias importantes que lo distinguen del resto de
Centroamérica y México. Dada la existencia de Ladinos pobres y un sector
grande de indígenas, las relaciones dentro y entre diferentes clases sociales
están fuertemente condicionadas por un elemento étnico. Este elemento étnico
también opera, con menos fuerza, en el caso del sur de México pero es mucho
menos importante en los otros países de Centroamérica. Una alianza Maya
transnacional (Guatemala / Chiapas) que se vincule con el movimiento indígena
mundial puede ser una fuerza importante en el proceso político regional (Wilner
1993). Una alianza en Guatemala entre los sectores populares Ladinos e indígenas
es clave y no se puede dejar de lado. A pesar de esto, la unidad basada en la
identidad étnica tiene que complementarse con un análisis de clase que capte
los intereses que tienen en común Ladinos y Mayas.
La
globalización se refiere: "al grado en el cual los mercados de las economías
nacionales y los negocios internacionales están integrados e interrelacionados
en una economía mundial".[3]
Básicamente ocurre en cuatro ámbitos de la economía: los mercados
financieros, los mercados de bienes, las empresas y el mercado laboral.
Pero su definición no se agota en la interdependencia económica sino
que abarca también la interdependencia política.
Por eso, Tilman Altenburg afirma que el progresivo dominio de los global
players (empresas que operan a escala mundial) sobre diversas actividades económicas,
sucede en un "marco de progresiva liberalización del comercio
internacional y homogenización de las políticas económicas nacionales, que
para América Latina conlleva oportunidades, pero también riesgos."
Quienes han
reflexionado sobre el fenómeno de la globalización, manifiestan preocupación
por sus posibles efectos en las economías nacionales que no estén preparadas
para la competencia (el cierre de empresas locales y su consiguiente impacto en
el mercado laboral: desempleo; por ejemplo).
Para Altenburg, "a los países de América Latina suele asignárseles
escasas posibilidades en un mundo globalizado.
Sin embargo, con medidas económicas adecuadas, éstos pueden aprovechar
ventanas en los mercados de exportación".
Ese el es
primer temor ante el proceso de la globalización: nuestras economías no están
preparadas. Por supuesto, es la
comprensible inseguridad después de siglos de mercantilismo económico y
privilegios sectoriales. Sin
embargo, el reto es la apertura comercial de la mano de una modernización de
las reglas del juego económico al interior de cada país.
Respecto al
impacto de la globalización en las culturas locales. La homogeneización de los patrones de conducta se percibe
como un atentado contra la riqueza que supone la diversidad cultural del
planeta. Sin embargo, la
homogenización cultural no es una consecuencia inevitable de la globalización. Por el contrario, en
un mundo globalizado es más probable que se incremente la cantidad y calidad de
los intercambios culturales, generándose un rico mestizaje cultural, pues
precisamente uno de los principales requisitos para lograr una inserción
exitosa en el mundo globalizado es el desarrollo de una conciencia global:
"el empresario de éxito del siglo XXI será consciente de manera global y
tendrá un marco de referencia que va más allá de una región o hasta de un país
y abarcará el mundo. Ser
consciente de manera global significa ser objetivo, tener tolerancia hacia las
diferencias culturales y estar bien informado."[4]
Ante esa necesaria conciencia global ya no es posible sostener un modelo
etnocéntrico, ni desconocer el dinamismo propio de toda cultura en interacción
con las demás. Este es el segundo
reto, pues la globalización es más que un fenómeno de intercambio comercial a
gran escala. Puede significar un
cambio de época a partir del cual las culturas se entenderán a sí mismas, y
entenderán a las otras, de forma diferente gracias a un intercambio cultural
sin precedentes.
Para el caso
de Guatemala, muy poco se ha estudiado sobre los efectos de la globalización en
la cultura maya. Los mercados indígenas,
como punto de convergencia entre dos culturas (maya y ladina, a través de un
mismo lenguaje: el comercio), podrían dar luces sobre el proceso de cambio que
ocurre al confundirse lo local con lo global.[5]
La institución cultural de los mercados indígenas (lugar y día de
mercado) ha superado con éxito las duras pruebas del pasado (donde sí hubo una
violenta imposición política, económica y cultural), pero: ¿Cuál será su
capacidad para adaptarse a las nuevas condiciones del futuro? ¿Cuáles son las
fortalezas y debilidades de la economía indígena, de cara a los retos que
plantea el nuevo orden económico internacional? y ¿Qué estrategias se podrían
asumir para aprovechar las oportunidades y minimizar las amenazas de la
globalización?
En realidad,
los indígenas guatemaltecos interactúan constantemente entre un mundo exterior
lleno de avances tecnológicos (la televisión por cable que ha proliferado en
los pueblos es un ejemplo) y su mundo inmediato de limitaciones materiales
(carencia de agua potable, desnutrición y analfabetismo, entre otras).
Desde hace varias décadas, algunos bienes como los radios a transistores
han permitido un mayor contacto entre lo local (la aldea) y el mundo global (la
ciudad de Guatemala y otros países). El
acceso a mayor información seguramente ha tenido un gran impacto en los
sistemas de cultura de las comunidades (desde mayores oportunidades de educación
hasta una diversificación por los gustos musicales).
Los niveles de consumo, la tecnología de punta y la infraestructura que
se pueden observar en la ciudad de Guatemala contrastan con el mundo rural
(donde habita más del 60 por ciento de la población), pero también generan
expectativas y provocan cambios.
A pesar de
que en las comunidades indígenas, sobre todo del Altiplano Occidental, existe
un alto grado de actividad comercial y de intercambio tecnológico y cultural
con el exterior, parece que no son suficientes para alcanzar el desarrollo,
especialmente de las personas que viven en los lugares más remotos y exlcuidos.
Dicho desarrollo es más que crecimiento económico, se entiende como el
aumento de las capacidades y alternativas de un pueblo para ser y hacer lo que
dicho pueblo considera valioso. En
la línea de Amartya Sen, premio Nobel de Economía 1998, es desarrollo como
libertad de bienestar, es decir "las libertades positivas que una persona
tiene en sentido general (la libertad para hacer esto o ser aquello), [...] la
extensión del conjunto de capacidades de realización."[6]
Se conocen
algunos casos exitosos de empresarios indígenas, como el de la cooperativa CDRO
en Totonicapán, que aprovechan los avances tecnológicos, realizando negocios a
través de internet, para ofrecer sus productos en el mercado mundial.
Pero parece difícil que esas experiencias se multipliquen rápidamente
debido a los bajos niveles de educación, de acceso a las telecomunicaciones y
de capacidad productiva para responder a las exigencias de un mercado altamente
competitivo.
Guatemala es
un país multilingüe pero, generalmente, para el comercio interno se utiliza
como lengua franca el español, que es también el idioma oficial.
Debido a que la mayoría de los indígenas son bilingües (su lengua
materna es alguno de los veintiún idiomas de origen maya), el español resulta
ser útil para comunicarse con otras personas cuyo primer idioma es distinto al
suyo. Sin embargo, la tendencia en
el comercio internacional parece requerir el manejo del idioma inglés como
lengua franca a nivel mundial. En muchas comunidades indígenas, cuyo primer contacto con el
mercado global es por medio del turismo, ya se ocupan en aprender el inglés
para vender de mejor forma sus artesanías a los viajeros.
En varios comités de padres de familia (COEDUCA's) del Programa Nacional
de Autogestión para el Desarrollo Educativo (PRONADE) se ha planteado la
necesidad de enseñar inglés a los niños porque se considera un conocimiento
útil. Lo interesante es que la
interacción multilingüe que sucede en el comercio nacional es un antecedente
para la comprensión del fenómeno global, que también requiere ese tipo de
habilidades para la interculturalidad.
A continuación,
se plantean cinco aspectos que podrían considerarse como claves para afrontar
con éxito la globalización. No se
pretende dar soluciones, sino sugerir una temática que parece útil para
visualizar el futuro de la economía indígena dentro de un ámbito global.
Si las
comunidades indígenas pudieran practicar, innovar, contrastar y expandir
libremente su economía, ésta llegaría a ser un motor de verdadero desarrollo
y un puente de integración armónica con las demás culturas.
Las instituciones culturales (de carácter económico), como el día de
mercado, poseen un alto potencial para el desarrollo sostenible.
Facilitan la reproducción de su propia cultura y, a la vez, se
constituyen en un lenguaje universal que permite la interculturalidad.
En este sentido, parece útil aproximarse al concepto de etnodesarrollo.
Sobre los
modelos de desarrollo planteados hasta ahora, Virgilio Alvarado apunta que
"resultan engañosos porque afirman que los países desarrollados son
modelos a imitar debido a que han alcanzado riqueza, pero omiten sus serias
dificultades como problemas raciales, suicidios, drogadicción, desintegración
familiar, destrucción del medio ambiente, consumismo, individualismo..."
Incluso, afirma que el término países subdesarrollados tiene una connotación
peyorativa, que les niega su capacidad de propiciar su propio desarrollo.
El error de los países desarrollados es precisamente el pretender que
"su estilo de vida y modo de concebir el mundo sean los mismos para todos
los seres humanos sin considerar las diferentes características de los países
y las particularidades de los pueblos al interior de cada país.”
Por el contrario, el concepto de etnodesarrollo toma en cuenta los
valores culturales, el idioma, las costumbres y tradiciones, y todos los demás
elementos propios de la cultura para establecer sus estrategias.
Por ejemplo, respecto al carácter sagrado de la naturaleza, una
estrategia de desarrollo no descuidará la conservación y la adecuada
convivencia con el medio ambiente.
Los gobiernos
de Guatemala se han caracterizado por adoptar una política comercial de carácter
proteccionista. Personas con
suficiente poder económico e influencia política han logrado que la legislación
guatemalteca les proteja de la competencia extranjera, por medio de leyes
especialmente diseñadas para ellos. Años
de mercantilismo económico han empobrecido a la mayor parte de los consumidores
guatemaltecos a costa de las ganancias de ciertos grupos de presión.
A pesar de que la tendencia mundial es hacia una mayor apertura comercial
y que, ciertamente, los impuestos a las importaciones han disminuido en el país,
aún continúa el uso de diversos tipos de barreras para restringir la entrada
de determinados bienes.
La apertura
comercial de Guatemala ha sido lenta, demasiado cautelosa con relación a las
necesidades de desarrollo del país. Se
ha limitado a los acuerdos bilaterales y regionales. Sin embargo, en las
negociaciones comerciales predominan los intereses de los productores y
exportadores nacionales, quienes constituyen grupos con objetivos que no
necesariamente coinciden con las necesidades de los consumidores locales.
La apertura, a pesar de la resistencia, es inevitable y pareciera
requerir de cambios institucionales radicales para superar las debilidades
locales en función de aprovechar las oportunidades globales.
En Guatemala
los gobiernos responden a un sistema político con incentivos perversos, que ha
otorgado innumerables privilegios a determinados grupos, levantando barreras al
comercio con el exterior y al comercio interno. La persistencia de aranceles, cuotas de importación y
sutiles barreras no arancelarias continúan imponiendo costos adicionales a los
consumidores guatemaltecos pues se les restringe las posibilidades de acceder a
productos del mercado internacional. La
deficiente burocracia, la sobre-regulación y las complicaciones fiscales, entre
otros aspectos, han elevado de tal manera los costos de transacción que, éstos,
se constituyen en barreras de entrada a la economía formal, desplazando a miles
de pequeños empresarios a la economía informal donde se convierten en un
objetivo de la represión fiscal y sanitaria.
A los informales se les acusa de constituir competencia desleal, pero se
les niega formalmente el derecho a ganarse la vida por medio de trabajo honrado.
La eliminación
de los aranceles y de toda barrera al comercio internacional es beneficiosa para
millones de personas que podrán disponer de bienes y servicios de mejora
calidad y de menor precio como consecuencia del incremento en la competencia.
La eliminación de los obstáculos que generan la informalidad es
deseable no sólo para que los pequeños empresarios tengan acceso a los
beneficios de la economía formal sino también para que ellos mismos dejen de
ser free raiders, contribuyendo al sostenimiento de la infraestructura,
por ejemplo, y se sometan al legítimo control en beneficio de los
consumidores, sobretodo en materia de salud y seguridad.
Dichos
cambios inevitablemente conllevan la resistencia de quienes pierden sus
privilegios pero los beneficios sociales serán superiores.
Los mercados indígenas se verán afectados en forma positiva porque en
ellos se experimentará directamente el aumento de mercancías disponibles para
los consumidores y la mejor asignación de los recursos (hacia el cultivo de
verduras exportables, por ejemplo) como reacción a la competencia mundial y a
los precios internacionales.
Con relación
al sector informal de la economía, parece que los mercados indígenas son la
institución formal de la economía informal.
Pues millones de quetzales de las transacciones realizadas en un día de
plaza no son afectados por el impuesto al valor agregado (IVA), ni los
requisitos sanitarios establecidos por las autoridades de salud y alimentación
son verificados. Escasamente tiene
presencia la autoridad municipal para cobrar la tasa por el servicio de
limpieza, seguridad e infraestructura mínima (servicio que en la mayoría de
los casos es tan deficiente que la tasa se convierte en un impuesto).
Una transición hacia la formalidad, gracias a la disminución de sus
costos, permitirá acceder a los beneficios del crédito y a los servicios públicos
efectivos, entre otros.
Uno de los
factores determinantes en el cambio experimentado por la economía del Altiplano
Occidental de Guatemala ha sido el fácil acceso a la red vial principal del país.
La carretera Interamericana atraviesa toda la región, lo que facilita el
comercio intra y extra regional. El
desarrollo del cultivo de verduras para la exportación, documentado por
Murakami, ocurrió, en gran medida, gracias a la inversión en tecnología y en
infraestructura lo que favoreció el incremento de la productividad.24 Dicha inversión fue incentivada, en parte, por
el precio de los productos en el mercado internacional, pues los agricultores
experimentaron que era rentable el cultivo de cierto tipo de verduras. Además de la inversión en capital físico, también hubo
acumulación de conocimientos (inversión en capital humano) que permitió a los
agricultores realizar un manejo adecuado de la nueva tecnología (como el de los
abonos químicos). El impacto de
estos cambios aún no puede ser apreciado en toda su magnitud porque no sólo
afectan la actividad comercial, el régimen de tenencia de la tierra y el
mercado laboral; sino que es posible que afecten elementos culturales muy
importantes como la cosmovisión, el sistema político y religioso, debido a un
incremento en el ingreso per cápita de la población y su consiguiente aumento
en el consumo de bienes y servicios "occidentales", por ejemplo.
En las
diversas teorías sobre el crecimiento económico parece existir consenso en que
dos de las principales variables que explican el incremento en la productividad
son la inversión en capital físico (tecnología) y la inversión en capital
humano (educación y capacitación). El
acceso directo a las vías de comunicación, a las telecomunicaciones y a las
fuentes de energía, no sólo aumenta la productividad sino que además expanden
las posibilidades del comercio. Las
carreteras y el transporte dan acceso a mercados lejanos, generan empleos y
reducen el aislamiento. Permiten
participar directamente de los beneficios de comercio internacional.
La existencia
de infraestructura libera tiempo para labores más productivas.
Por ejemplo, con los servicios de energía eléctrica y de agua potable,
los niños y las mujeres que utilizan gran parte de su tiempo para ir a recoger
leña (energía) y para acarrear agua hacia sus viviendas, podrían dejaran ese
trabajo en favor de los estudios, que en el largo plazo les proveerán de
mayores ingresos. A estos
beneficios deben sumarse las externalidades positivas de contar con agua potable
(evita epidemias de cólera) y con energía eléctrica (evita presión sobre el
medio ambiente).
Otro de los
principales obstáculos que los indígenas guatemaltecos deben superar para
entrar exitosamente en el mercado global es el rezago en materia de educación y
capacitación, lo que ha incidido directamente en su productividad y, por lo
tanto, en su nivel de ingresos. En
la actualidad, la variable de capital humano adquiere mayor peso pues el manejo
de la informática, las telecomunicaciones y los idiomas globales son
determinantes para un buen desempeño dentro de la economía mundial. La educación también significa información, y la información
es poder, por lo que con mayores niveles de educación también se podría
observar un efecto positivo en el desarrollo de la vida política de las
comunidades.
Conclusiones
La
globalización es un fenómeno complejo que conlleva cambios.
La común resistencia al cambio se incrementa en sociedades conservadoras
como la guatemalteca, por lo cual se rechaza el proceso de la globalización.
Además, las reivindicaciones esencialistas de algunos grupos indígenas
parecen ignorar que se camina hacia un mestizaje cultural global.
El día de
mercado es una institución cultural del pueblo maya que da testimonio su
capacidad para interactuar exitosamente en el ámbito económico y en el de los
valores culturales. Su propia
cultura puede ser el motor de desarrollo del pueblo maya y su principal aporte a
un mundo globalizado.
Conceptos
como etnodesarrollo y ciudadanía multicultural pueden ser claves para que,
desde las perspectivas económica, política y cultural, el desarrollo sea
posible y sostenible. Contrario a
lo que comúnmente se piensa, la globalización ha permitido descubrir que el
capital cultural es el principal determinante del crecimiento económico y ha
generado una genuina preocupación por el respeto político a las diferencias étnicas
y nacionales.
Uno de los
problemas socioeconómicos más importantes de América Latina es el de la
cuestión agraria. Desde la época en la que Latino América fue colonia española
hasta nuestros días, los reclamos por la posesión de la tierra no han cesado.
Desde la Colonia hasta nuestros días los propietarios originales de las tierras
americanas se han visto despojadas de ellas y su recuperación ha requerido
desde querellas legales hasta enfrentamientos armados.
Actualmente
abordar el tema de la reforma agraria implica remitirse al contexto mundial, es
decir a la economía de libre mercado globalizada. Y enmarcarla dentro de la
transnacionalización de la economía y del capital financiero, la preeminencia
del mercado mundial sobre los mercados nacionales, el adelgazamiento de las
funciones del estado nacional, la privatización de la economía y los servicios
sociales, la contrareforma agraria (en los países en los que hubo reforma
agraria) la privatización de las tierras y su entrada al sistema de mercado.
La
globalización de la economía de mercado y las políticas neoliberales de
ajuste económico condujeron al desmantelamiento de los programas de bienestar
social y de las políticas agrarias menos desfavorables para los campesinos. Según
datos del Banco Mundial, estas políticas han dejado 110 millones de
latinoamericano en la extrema pobreza. La misma fuente señala que el 90% de la
tierra cultivable de América Latina está manos de grandes terratenientes. La
CEPAL informa que, de los 122 millones de campesinos en América Latina, 67
millones de ellos no logran satisfacer sus necesidades básicas.
Este proceso
de acumulación de las tierras productivas en manos de unos cuantos
terratenientes se agudiza con la entrada de la de la tierra al juego del libre
mercado. La tierra dejó de ser propiedad de los estados nacionales, encargados
de repartirla de manera más o menos equitativa, y pasa a formar parte del libre
mercado de los factores de producción.
La
globalización económica y política, al violar la soberanía interna, impide
que los estados nacionales sean dueños de su política agraria y para los países
en desarrollo esto significa sumir a millones de campesinos en el hambre y la
desesperación.
Algo Insólito y su justificación.
El problema
agrario es aún insoluto en Guatemala, como lo es en muchos otros países de
Latino América, el cese al fuego y la entrada a la democracia no han cambiado
en mucho la situación de despojo y extrema pobreza en la que viven la mayor
parte de la población indígena de este país.
Los Acuerdos
de Paz, insertos en el paradigma internacional de globalización, no constituyen
una solución real a largo y mediano plazo de los problemas de reparto agrario
que vive el país. Peor aún, el crear un fondo de tierras, susceptibles de ser
enajenadas, por un lado; y por otro la emisión de créditos hipotecarios a
campesinos indígenas sin mayor poder adquisitivo y sin apoyos financieros y técnicos,
significa la implementación de las políticas de libre mercado a la cuestión
agraria, lo que sostendrá la existencia de grandes latifundios y agudizará la
pobreza, de suyo extrema, en la que viven la gran mayoría de los campesinos indígenas
en Guatemala.
Las demandas
sobre una salida socialmente justa al problema agrario no se han hecho esperar,
y la paz, que se pensó firme y duradera, puede tambalearse bajo el peso de las
demandas sociales insatisfechas.
En este
sentido es relevante un estudio sobre los impactos de la globalización en las
políticas de reforma agraria que pudiera implementar, a raíz de los Acuerdos
de Paz Firme y Duradera, Guatemala. El hecho de hacer notar que la política
agraria ha sido implementada partiendo del paradigma de globalización económica,
puede orientar a la sociedad civil organizada en diferentes instancias, a pensar
en un nuevo camino para la solución del conflicto agrario.
La
"globalización" es un fenómeno sistémico, por cuanto implica un
sistema o conjunto de sistemas altamente complejo y en continua y acelerada
evolución que abarca muchísimos aspectos de nuestra realidad humana y aun más
allá de ella a nuestra realidad ecológica; que hace al futuro de la sociedad
humana pero también al futuro del
planeta.[1] Se producen numerosísimas interrelaciones y retroalimentaciones de
manera que también tiene muchos aspectos cibernéticos. De allí que todo lo
que se relacione con este a la vez antiquísimo y novísimo fenómeno [2] puede,
y a nuestro juicio debe, estudiarse con las herramientas conceptuales, epistemológicas
y metodológicas de la teoría general de los sistemas y la cibernética. También
en el área que abarca lo jurídico
en sus diversas manifesta-ciones
Haremos, a
continuación, para ubicar al lector, una muy breve síntesis de las principales
nociones acerca de la teoría general de los sistemas y la cibernética, para
luego entrar en los aspectos sustanciales de la globalización y, específicamente,
de la globalización jurídica[3]
*El enfoque
sistémico es una nueva "Weltanschauung" o visión del mundo que
abarca un sistema de conceptos, un cuerpo teórico, una teoría de la praxis y
metodologías de investigación, planifica-ción y diseño de sistemas.
*La Teoría
General de los Sistemas, o su enfoque más amplio, la "filosofía de
sistemas" es la reorienta-ción del pensamiento y la visión del mundo
resul-tante de la introducción del sistema como nuevo paradigma científico.
*Los
objetivos principales de una Teoría General
de los Sistemas son: a) investigar
las analogías, paralelismos, semejanzas, correlaciones e isomorfías de los
conceptos, leyes y modelos de las diversas ciencias. A este respecto cabe
precisar un concepto central como lo es el de "isomorfía" que se ha
definido como la fórmula, pauta, estructura, proceso o interacción que
demuestra ser la misma, aunque en términos generales, a través de numerosas
disciplinas y escala de magnitudes de sistemas reales, pese a la diferencia
obvia de las partes de los distintos sistemas; b) fomentar la transferencia de
conocimientos entre las diversas ciencias; c) estimular el desarrollo y
formulación de modelos teóricos en aquellos campos que carecen de ellos o en
los cuales los mismos son muy rudimentarios e imperfectos; d) promover la unidad
de las ciencias y trata de obtener la uniformidad del lenguaje científico.
*El sistema
puede ser caracterizado como una entidad autónoma dotada de una cierta
permanencia y constituida por elementos interrelacionados que forman subsistemas
estructurales y funcionales, que se transforma dentro de ciertos límites de
estabilidad, gracias a regulaciones internas que le permiten adaptarse a las
variaciones de su entorno específico" (p. ej. un hombre, un aparato de
aire acondicionado, un automóvil, una ameba, una empresa comercial o
industrial). Un sistema es un todo que funciona y que no puede ser dividido en
partes independientes.
* Existen
leyes generales de sistemas aplicables a cualquier sistema de determinado tipo,
sin importar las propiedades particulares del mismo ni de los elementos
participantes
*La Teoría
General de los Sistemas no estudia a los sistemas a partir de sus elementos
básicos o últimos sino tratándolos a partir de su organización interna, sus
interrelaciones recíprocas, sus niveles jerárquicos, su capacidad de variación
y adaptación, su conservación de identidad, su autonomía, las relaciones
entre sus elementos, sus reglas de organización y crecimiento, su desorganización
y destrucción, etc. Una de sus virtudes esenciales es la de tratar a los sistemas, sin prescindir de sus
relaciones con su entorno manteniendo
además las conexiones internas y externas de sus elementos. Todo lo cual no
puede ser separado sin destruir la esencia del sistema, es decir su unidad. Pues
una de las ideas básicas es que el
todo es más (y es otra cosa) que la suma de sus partes porque las características
constitutivas de ese todo no son explicables a partir de las características de
las partes aisladas. Es otra cosa y es más porque la entidad de nivel superior
tiene otras capacidades que las partes que lo componen
*La realidad
se nos presenta bajo dos aspectos complementarios inseparables; 1) lo
estructural-.estático y 2) lo funcional-dinámico. La estructura es el orden en
que se hallan distribuidos los elementos del sistema. Cada elemento se halla
situado en la estructura de acuerdo con la función que le compete. Estructura y
función son dos enfoques complementarios de una misma realidad y ninguno
describe acabadamente por sí solo el sistema. Sin estructura la función
desaparecería. Un enfoque diacrónico del sistema pone de resalto la función,
una enfoque sincrónico, la estructura. Los dos aspectos han de estar
correctamente integrados; puede razonarse solamente en forma transitoria y con
muchas precauciones teniendo en cuenta a uno solo de ellos.
*Todos los
sistemas que implican o simulan vida o la mente son abiertos, pues se hallan,
necesariamente, en comunicación con el entorno o con otros sistemas. En rigor
puede decirse que, desde el punto de vista de la Teoría General de los Sistemas
no existe ningún sistema totalmente cerrado.
* Por su
parte la cibernética se ocupa del estudio del mando, del control y de las
regulaciones de los sistemas constituye una parte inseparable de la Teoría
General de los Sistemas y sus conceptos son extremadamente útiles para
entender el funcionamiento de los sistemas complejos. No debe confundirse este
concepto con el de la computación ,que solamente abarca aspectos parciales de
un tema muchísimo mas amplio
Al
respecto dice Norbert Wiener, creador de esta disciplina, que es el propósito
de la Cibernética el desarrollar un lenguaje y técnicas que nos permitirán
atacar los problemas de control y comunicación en general.
Por su parte
Rodriguez Delgado la define como la ciencia que estudia en detalle los
mecanismos de control y autocontrol de los sistemas para conseguir objetivos
prefijados, que suelen consistir en el mantenimiento del sistema.
* La clave
para el entendimiento de los sistemas cibernéticos es tener muy presente que
son siempre muy superiores a la simple suma de sus partes constitutivas. Solo
son inteligibles en cuanto sistemas en funcionamiento
*Un concepto
muy importante, casi diríamos fundamental, en cibernética es el de la
retroalimentación que parte del principio de que todos los elementos de una
totalidad sistémica deben comunicarse entre sí para poder desarrollar
interrelaciones coherentes. Sin comunicación no hay orden y sin orden no hay
totalidad, lo que rige tanto para los sistemas físicos como para los biológicos
y los sociológicos
La
retroalimentación es negativa cuando su función consiste en contener o regular
el cambio=fuerza estabilizadora (ej termóstato). Es positiva si amplifica o
multiplica el cambio en una dirección determinada =fuerza desestabilizadora
(ej. carrera armamentista). Por lo tanto la retroalimentación negativa
disminuye y la positiva aumenta las desviaciones del sistema de lo que podría
admitirse como su logro adaptativo o meta viable. También se habla de la
retroalimentación compensada, que se produce cuando un regulador ejerce
alternadamente retroalimentaciones positivas o negativas, según las necesidades
del mantenimiento de la estabilidad dinámica del sistema o subsistema regulado.
Sin pretender
con lo expuesto agotar las nociones básicas, creo que permitirá al menos al
lector ubicarse más cómodamente en la temática a desarrollar.
Que es la
globalización?
La
globalización ha sido definida como el proceso de desnacionalización de los
mercados, las leyes y la política en el sentido de interrelacionar pueblos e
individuos por el bien común. Aunque puede ser discutible que ello lleve a este
anhelado propósito .[4] Es
decir interrelaciona, interconecta diversos sistemas sociales de distinta
envergadura
La
globalización se distingue de la internacionali-zación que es definida como el
medio para posibili-tar a las naciones - estados de satisfacer sus intereses
nacionales en áreas en las cuales
son incapaces de hacerlo por sí mismas. La internaciona-lización implica
cooperación entre estados soberanos mientras que la globalización está
minando o erosio-nando la soberanía de dichos estados[5]
Antes de
entrar en el tema específico que tratare-mos, corresponde indicar que
entendemos que se trata de un error cuando se habla de
la globalización como si fuese un fenómeno único.
Existen
diversos fenómenos de globalización en distintas áreas: la económica, la
cultural, la de las enfermedades, etc. Y ellos se encuentran interrelacionados e
interactúan. Dice al respecto el
ex secretario de las Naciones Unidas Butros
Gali "No existe una sino muchas globalizaciones, por ejemplo la de la
información, de las drogas, de las pestes, de la ecología y naturalmente ante
todo la de las finanzas. Aparece también una gran complicación porque las
globalizaciones avanzan con velocidades muy diferentes" Los fenómenos que
se producen en el curso de las globalizaciones se retroalimentan, ora con
retroalimentaciones negativas, pero las más de las veces con
retroalimentaciones positivas, las
cuales ,por sus características resulta difícil ponerles freno.
Se produce lo
que Charles Francois ha llamado la
emergencia por estructuración disipativa de mega-o meta-estructuras globales
que van, parecería, en forma inevitable, a imponer un orden de nivel superior a
la indispensable convivencia armónica del hombre con su planeta.
Dice al
respecto de esto, Paul Stokes que el desarrollo y la expansión de redes
mundiales puede marcar el principio de una transición paso a paso hacia un
control supra - societal, con consecuencias enormemente potenciales para las
sociedades basadas en el estado- nación.
También
parece ser un error erigir a la globaliza-ción
económica y financiera como la que
engloba a las demás. Sin dejar de reconocer que es la más visible y la que
mayor influencia tiene sobre las otras. En una visión sistémica del fenómeno
no podemos decir que exista la primacía de un determinado sistema sobre los
otros.
Jorge Castro
comenta en un artículo publicado en La Nación [6]que la percepción
generalizada de que los acontecimientos económicos y tecnológicos escaparon al
control de los Estados tiene fundamento en la Realidad; que el Estado es una
realidad territorial y la regla en el mundo de hoy es la desterritorialización
de la riqueza, el poder y la información, porque la reproducción del
capitalismo, como mecanismo de acumulación se globalizó y que por eso, la
internacionalización productiva del capi-talismo que se despliega en las dos últimas
décadas, no es sólo la aparición de una nueva era histórica de carácter
global, sino también es una quiebra de los supuestos del conocimiento: una
ruptura epistemológica. .... Cambió el contexto mundial, se modificó la forma
de pensar. Lo que era válido hace veinte años no lo es ahora.
De allí que
el pensamiento lineal, secuencial, cartesiano, que tradicionalmente se ha usado
para enfocar los problemas científicos, políticos y jurídicos no sirve para
describirlo, analizarlo ni mucho
menos para actuar sobre él
Globalización
y derecho
Si, conforme
la expresión de Grotius: “Ubi
societas ibi ius” ,(Donde hay sociedad, hay derecho)
estando la sociedad actual en proceso de encaminarse hacia una mundial,
global, qué apariencia tendrá su
derecho?. Algunas aproximaciones pueden formularse, sin que ello pretenda más
que bosquejar una respuesta a esta pregunta.
En el caso
del derecho que siempre suele ir a la zaga de los fenómenos económicos y
sociales puede decirse que recién nos encontramos en los prolegómenos de este
proceso de globalización, producto de la transformación de la sociedad.
Benjamin R.Barber, incluso,
sostiene que no hay tal globalización del derecho pero que, sin embargo hay
poderosas fuerzas de globalización actuando en el mundo moderno y ellas están
arrastrando consigo al derecho[7].
Y
coherentemente con la cita de Floria, podemos decir que también en el ámbito
de las ciencias jurídicas las modificaciones del contexto, del entorno de los
fenómenos jurídicos, que son la economía, la política, entre otros sistemas,
han de llevar, ineludiblemente a sustanciales modifica-ciones en el modo de
pensar y crear el derecho.
Los ejemplos
más visibles y resonantes del fenómeno
de la
globalización jurídica, en los últimos tiempos, han sido el del juicio a
Pinochet en España y su conexo trámite de extradición en Inglaterra y la
creación del Tribunal Penal Internacional (al menos en los papeles) Porque es
justamente en el campo de los derechos humanos donde comienza a notarse la
aparición de mecanismos e instituciones jurídicas globales.[8][9] Pero también
existen ejemplos de la tendencia globalizadora en áreas como la impositiva, la
laboral, la sanitaria, entre otras.
El derecho
globalizado desde un enfoque sistémico-cibernético
La aparición
de un derecho globalizado implica, como los demás fenómenos
que produce la globalización, un
proceso sistémico y cibernético con muy diversas manifestaciones, que ha ido e
irá evolucionando con las características del desarrollo que muestran los
sistemas complejos en su faz lejos del equilibrio[10]
En efecto,
para no citar sino algunos de los más notorios, actualmente se producen varios
fenómenos en el ámbito del derecho, en forma simultánea: Por una parte el
derecho internacional se transforma
rápidamente y asume una función
creciente y dominante sobre los sistemas jurídicos nacionales. Los
sistemas jurídicos de los diversos Estados se interrelacionan
cada vez más entre sí y con sistemas jurídicos internacionales de
diversa envergadura, que se orientan rápidamente a constituir un sistema jurídico
mundial. De la noción del derecho internacional como un "derecho
primitivo", expresado a través de la "comitas gentium"(cortesía
internacional) y el principio de "pacta sunt servanda", (los pactos
deben ser cumplidos) en pocos decenios se ha pasado a organizaciones complejas y
estructuradas como las Naciones Unidas, la Comunidad Europea, la Organización
de los Estados Americanos, el Mercosur, etc. Estructuras jurídicas que poseen
inclusive tribunales con "imperium" no solamente sobre los Estados
Nacionales, con diversa intensidad, sino
aún sobre los sujetos de derecho (personas físicas y jurídicas) de esos
Estados. Esto se ve claramente en Europa y en la reforma constitucional
argentina, a través de diversas de sus normas [11]y
en jurisprudencia de nuestra Corte Suprema de Justicia[12].
Quizá debería
empezar a hablarse, en algunas áreas al menos, de derecho trasnacional
y no de derecho internacional[13]
Es que nos
encontramos en un nuevo momento: los sistemas jurídicos de la modernidad, de
los Estados nacionales, están en crisis. La época posterior a la Segunda
Guerra Mundial, estos últimos cincuenta años, ha traído profundas transformaciones, en todas las áreas del
conocimiento y la tecnología, se
han complejizado tanto las relaciones sociales, por el crecimiento absolutamente
extraordinario de los medios de comunicación (el avión, el satélite, la
televisión, el fax, el correo electrónico, Internet, etc.), la economía
global y la explotación de los recursos naturales frente a la explosión de la
población,[14]todo ello ha hecho surgir nuevas funciones que el derecho tiene
que asumir no solamente a nivel del sistema social, sino también del ecológico[15]
por lo que están dadas las condiciones para que, sometido a todas estas
influencias del entorno social y natural, se transforme, su estructura devenga
sustancialmente diferente, sus
funciones se amplíen y modifiquen
en una forma casi inimaginable solo algunos decenios atrás.
Por ello, el
sistema jurídico mundial, y sus subsistemas
jurídicos nacionales están otra vez lejos del equilibrio[16], como ha sucedido
reiteradamente en el curso de su evolución por imperio de las grandes
transformaciones históricas de la humanidad, desde el primitivo derecho
consuetudinario, pasando por el jurisprudencial y llegando al del imperio de la
ley escrita y la influencia de la doctrina de los juristas.
En este
momento histórico se está produciendo por ello un proceso que puede quizá
calificarse de caótico en el ámbito jurídico del cual es de esperar, conforme
la mecánica de estos fenómenos que se
reorganice en un nivel superior y de mayor complejidad
Como
nos enseña Alvin Toffler: que la democracia en sí, ha alcanzado
ese momento en que un sistema salta
a un
nivel superior de organización o se desintegra por completo(Es decir
estamos en presen-cia de una estructura disipativa en el sentido dado a la
expresión por Ilya Prigogine). Y dice que para captar tanto las oportunidades
como las nuevas
y extrañas amenazas a
las que
la democracia se
enfrenta, necesitamos considerar la política y
el gobierno de una forma
nueva.
Consecuentemente
necesitamos también considerar el derecho de una forma nueva[17] y a ello
apunta la visión sistémica y cibernética de los fenómenos jurídicos.
Debemos
recordar que el Estado moderno se fue formando a través de la eliminación y la
absorción de los ordenamientos jurídicos superiores e inferiores existentes en
la alta Edad Media, por la sociedad nacional, por medio de un proceso que
podríamos denominar de
monopolización de la producción jurídica. La tendencia a identificar el
Derecho con el derecho estatal, que todavía hoy existe, es la consecuencia
histórica del proceso de concentración del poder normativo y coactivo
que caracterizó el surgimiento del Estado Nacional moderno. Pero debe ello
complementarse con una visión del papel del
Estado a partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, hasta la
actualidad, donde se observa una desjerarquización del concepto de Estado
Nacional como consecuencia, por un lado, de la aparición de entidades supra
nacionales gubernamentales y no gubernamentales...
y por el otro, de fortalecimiento de centros de poder
infra-nacionales[18].
La crisis de
la noción de "Estado nacional" denunciada por la posmodernidad tiene
su correlato en el mundo jurídico en el debilitamiento de la identificación
entre Derecho y norma jurídica como producto de la facultad monopólica de ese
mismo Estado[19]. Como apunta Beck [20] se destruye una premisa central de la
primera época moderna (así la distingue el autor de la posmodernidad), esto es
la idea de vivir y actuar en
espacios cerrados y delimitables
entre sí de estados nacionales y sus respectivas sociedades nacionales. La idea
de que un sistema jurídico
nacional es un sistema cerrado de normas ya resulta totalmente inadecuada para describirlo y modelizarlo.
Dice Walter
Goodbar [21]que "una de sus consecuencias imprevistas (de la globalización)
es la destrucción del Estado-Nación. ... los estados-naciones continuarán declinando como
unidades efectivas de poder: son demasiado pequeños para resolver los grandes
problemas, y demasiado grandes para resolver los problemas pequeños. Los
observadores de las relaciones internacionales notan frecuentemente que los
gobiernos ya no tienen control sobre las fuerza económicas que actúan dentro
de sus países.
Por su parte,
en “Una vida para la paz” de Robert Litell, Shimon Peres reflexiona que
el concepto de soberanía, que fue introducido en el siglo XVI, ha
perdido mucho de su significado porque estamos en vías de pasar de estados a
comunidades económicas.
Es que se está
produciendo el fenómeno del desarrollo de compañías globales –empresas que
ya no pueden ser consideradas nacionales por el alcance global de sus
operaciones, sus opciones financieras, sus mercados y sus estrategias. La
globalización de las finanzas y los negocios tiene ramificaciones en la política
y los sistemas legales se adaptan a la era global.
El Profesor Günther
Teubner, de la prestigiosa London School of Economics and Political Science ha
efectuado interesantes consideraciones en un artículo publicado en Internet[22]
señalando que la globalización provoca, masivamente,
fenómenos jurídicos que
ocupan forzosamente a la práctica jurídica
que no puede encasillarlos en la jerarquía normativa. Remarca que la que
llama la “lex mercatoria”, esto es el ordenamiento jurídico trasnacional de
los mercados mundiales, se ha mostrado como el caso más exitoso de un
“derecho mundial” independiente, más allá del ordenamiento politíco
internacional. Los emprendimientos multinacionales celebran contratos que
ya no someten a ninguna jurisdicción nacional ni a ningún derecho
material nacional y convienen someter sus contratos a un arbitraje independiente
de los derechos nacionales y que, a su vez, debe aplicar las normas de un
“derecho comercial trasnacional” cuya legalidad y aplicabilidad ha sido
duramente cuestionada y
criticada por muchos juristas provocando numerosos interrogantes desde la práctica
y la teoría jurídicas. Es que se construye la ficción de que las expectativas
contractuales de los contratos son legalmente obligatorias pero no sobre la base
de la voluntad del legislador nacional sino de costumbres
comerciales internacionales, usos y prácticas comerciales, generadas en
las condiciones caóticas del mercado internacional o, más bien en las prácticas
impuestas por los intereses económicos dominantes. También se basan en
antiguos fallos arbitrales en los que se ha decidido según equidad (ex aequo et
bono), esto es no según derecho, pero que de esta manera convierten en
precedentes de una práctica comercial inmemorial.
También
señala Teubner que hay otros
candidatos para este nuevo “derecho sin Estado”, como por ejemplo las
regulaciones internas de las corporaciones multinacionales y en el derecho del
trabajo. Además el tema de los derechos humanos requiere una regulación que va
más allá de los estados nacionales y en el derecho ambiental se observan
tendencias similares. E inclusive en el mundo del deporte surge la idea de una
“lex sportiva internationalis”
El
flujo de materia, energía e información que circula por los sistemas jurídicos
actualmente es muy superior y de características totalmente diferentes de lo
que sucedía antes de la finalización de la segunda guerra mundial.
Existe una
evidente transformación del
concepto del Estado. Por su propia naturaleza, la globalización del derecho
implica un reto para los límites convencionalmente admitidos entre los regímenes
regulatorios de los estados soberanos. En
la presente época el derecho todavía es formulado en términos de entidades
puramente nacionales o estatales, sin tomar en consideración el
significativo papel que juegan las corporaciones multinacionales, los mercados
globales de capitales las tecnologías en su rápido avance y los
nuevos descubrimientos científicos y esto puede ser
no solamente ineficaz sino contraproducente.
En este sentido también se ha señalado el importante papel
que están cumpliendo las organizaciones no gubernamentales (ONG)[23]
Es útil
conectar esto con lo que dice Alberto R. Dalla Vía, en un trabajo
significativamente titulado "¿Hacia la Constitución
supraconstitucional?": que la transformación desde el Estado-Nación hacia
una versión ampliada de la Comunidad o la Región, como sujeto político, nos
obliga también a repensar el concepto clásico de la Constitución y algunos de
sus conceptos claves, que tal vez deban comenzar a pensarse fuera de la idea del
Estado-Nación. O como señala Spota[24]: La característica típica del
constitucionalismo de la segunda mitad de este siglo XX, radica en que ha tenido
que abrir sus puertas al derecho comunitario dando prelación a ese derecho
comunitario sobre la normativa nacional. La globalización trae modificaciones
sustanciales al derecho constitucional. Es muy difícil pronosticar como será
el derecho constitucional frente al poder globalizado. E inclusive si existirá
un derecho constitucional de la globalización. El derecho constitucional de la
globalización tiene final abierto. La formulación de la mayoría de las
Constituciones en tiempos recientes nos muestra este proceso de cambio de la
idea de una Constitución como Norma Fundamental del orden jurídico nacional.
Por
otra parte, como remarca Erwin
Laszlo no importa cuan natural pueda parecer esa inquebrantable adhesión a la
soberanía nacional, ella no está inscrita ni en las leyes de la sociedad ni en
las de la naturaleza. Es un producto histórico, y debe pasar a la historia,
cuando la era que la ha producido haya pasado
Que debe
hacerse frente a este fenómeno
Para poder
avizorar lo que pueda llegar a ser el derecho del futuro, en una sociedad
mundial, globalizada, y para poder contribuir a su construcción, es necesario
que lo repensemos a la luz de las nociones sistémicas y especialmente de los
aportes de las nuevas disciplinas relacionadas con la complejidad y que
reflexionemos sobre la ciencia que lo estudia, y enfoquemos la práctica que lo
efectiviza, no en función de que se trata de un fenómeno inmutable a través
de los siglos(la idea de que el derecho civil actual es, intrínsecamente
semejante a, por ejemplo, el derecho romano), sino como algo, que se ha ido
transformando bajo el embate de sucesivas crisis y que, al menos en nuestra época
se configura como un sistema de elementos complejos, en interacción
dinámica, metaestable y aun inestable, que debe ser modelizado tomando
en cuenta estas características para poder entenderlo y (si ello es
posible)manejarlo racionalmente.
Al respecto
dice Resnik que cada forma o sistema de gobierno o Estado debe entenderse a la
luz de la teoría sistémica, como métodos diferentes que adopta cada estado para mantener o encontrar, en caso de
crisis, su equilibrio inestable [25]
En esta línea,
a nuestro juicio, debe encararse la visualización de la globalización jurídica
en su proceso de desarrollo y consolidación
Carlos Floria
ha señalado [26] que hay
buenas razones para que espacios e instituciones
jurídicas trasnacionales no sean ya un lujo sino desde hace tiempo, una
necesidad para todos los estados en la era global, y ello porque
los estados nacionales en el proceso de la globalización
pierden quizá en cada vez más campos no la capacidad de decisión pero
sí el control sobre el cumplimiento de las regulaciones jurídicas. Dado que
las estrategias de actuación de los estados individuales actúan en el vacío
por ejemplo en Internet,[27] en la percepción de impuestos o en la lucha contra
la desocupación y la criminalidad económica, los estados individualmente se
ven obligados a la cooperación trasnacional con el fin de hacer cumplir el
derecho nacional.[28] Al respecto es interesante lo considerado en el VII
Congreso Tributario del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, que tuvo
lugar en San Martin de los Andes
del 4 al 8 de setiembre de 1999 en el que se dijo que “con la globalización
económica y la progresiva integración regional surgen nuevas
interdependencias, la de los sistemas tributarios de los países miembros de la
unión económica y la de ésta con los Estados” y que “la existencia de
uniones económicas con gran influencia y acelerado crecimiento ha impulsado la
creación de otras uniones regionales. Ello impone una nueva visión del Estado,
el estado trasnacional, que supera todos los modelos conocidos de
cooperación. Esos nuevos Estados trasnacionales se unen como respuesta a
la globalización con el fin de preservar así su soberanía e identidad más
allá del ámbito nacional
La noción clásica
de que el Estado Nacional tiene el monopolio de la fuerza ya está dejando de
tener validez, por lo que venimos diciendo, y ello explica, quizá, muchos de
los fenómenos que se registran en diversas
partes del mundo: el aumento de la violencia, de la delincuencia de alcances
trasnacionales, del terrorismo de escala mundial, la desjerarquización de la
Justicia, la imposibilidad de control eficiente de las migraciones, la aparición
de métodos alternativos de resolución de conflictos, muchos de ellos de
instancia privada,[29] etc.
La comprensión
del proceso complejo que implica la creciente globalización del derecho
dentro del contexto de una sociedad y economía
mundiales y la posibilidad de
intervenir en su estructuración coherente y consciente es una tarea necesaria y
urgente, aunque difícil[30] [31].
Lamentablemente
cuando uno busca bibliografía y antecedentes sobre el tema se encuentra
(por lo menos es lo que me ha sucedido), escaso material valioso. Los juristas
no parecen haberle dedicado aún la atención que se merece a este nuevo derecho
que aceleradamente está apareciendo.
Ello implica
una llamada de atención tanto para los teóricos cuanto para los prácticos del
derecho para encarar con seriedad y eficiencia
y en lo posible sobre la base de las herramientas conceptuales, metodológicas
y epistemológicas que provee la teoría general de los sistemas, la cibernética
y otras hoy agrupadas bajo la denominación de las ciencias de la complejidad,
estas tareas, de suma importancia para construir el futuro de una sociedad
mundial pacífica, eficiente y con perfiles humanos...
Algunas
ventajas de este proceso son: a) La conformación de redes internacionales que
han permitido el reconocimiento de los pueblos originarios y han visibilizado al
movimiento indígena. Este es un aspecto que debe ser promovido; b) Se ha
propiciado la comunicación continental del sector laboral para coordinar
acciones en defensa de los trabajadores. Los sectores vulnerables se han
reconocido y han buscado soluciones comunes, globalizándose la resistencia y
las alternativas; c) El proceso global ha permitido algunos espacios de
democratización y redistribución del poder en el ámbito local, lo que puede
ser aprovechado por la sociedad civil; d) La integración internacional de redes
de comercio justo para los pequeños y medianos productores de la región.
La
liberalización de los movimientos de capital a corto plazo sin que haya
mecanismos compensatorios que prevengan y corrijan las presiones especulativas,
ha provocado ya graves crisis en diversas regiones de desarrollo medio: sudeste
asiático, México, Turquía, Argentina... Estas crisis han generado una gran
hostilidad a la globalización en las zonas afectadas. Sin embargo sería
absurdo renegar de los flujos internacionales del capital que son
imprescindibles para el desarrollo.
En general,
tal y como se ha argumentado en epígrafes anteriores de este tema, el comercio
internacional es positivo para el progreso económico de todos y para los
objetivos sociales de eliminación de la pobreza y la marginación social. Sin
embargo, la liberalización comercial, aunque beneficiosa para el conjunto del
país afectado, provoca crisis en algunos sectores que requiere la intervención
del estado. Si se quiere que los avances de la globalización sean mejoramientos
paretianos, es decir, sin que disminuya el bienestar de nadie, es necesaria la
intervención de los gobiernos y los organismos internacionales redistribuyendo
los beneficios y compensando a los perjudicados.
En cualquier
caso, aunque el progreso global facilite la consecución a largo plazo de
objetivos sociales, la especial gravedad de algunos problemas requiere una
actuación decidida, sin esperas.
Los EVEntos,
son congresos académicos que se celebran íntegramente a través de Internet y
están abiertos a la participación de cualquier investigador interesado.
El EVEnto
sobre Globalización y desigualdad tratará temas tales como "Medio
ambiente y desigualdad global" o "Medida de la desigualdad".
Para ver
información sobre el método que se utilizará en estos EVEntos pulse aquí.
Por otra
parte, es posible que los críticos anti-globalización no sean conscientes de
los efectos sociales positivos de ésta. Consideremos por ejemplo el efecto que
está teniendo la globalización cultural, el turismo y los movimientos
migratorios sobre el papel de la mujer y los derechos de los niños en las
sociedades más tradicionales.
Una crítica
que suele plantearse en los países avanzados es que la globalización reduce
los salarios reales y provoca la pérdida de puestos de trabajo. Los críticos
sostienen que la oleada de productos que requieren mucha mano de obra generados
en países en desarrollo de salarios bajos destruye el empleo en los países
industriales. Este argumento se suele utilizar para restringir las importaciones
de los países en desarrollo. En realidad el tema es bastante más complejo. En
las últimas décadas, primero un grupo de países y luego otro han comenzado a
abrir su economía y a beneficiarse del comercio. A medida que estos países
prosperan, sus salarios reales aumentan, y dejan de ser competitivos en una
producción que requiere un uso intensivo de mano de obra. No sólo dejan de ser
una amenaza para los trabajadores de los países industriales sino que además
se convierten ellos mismos en importadores de bienes que requieren mucha mano de
obra. Este proceso se observó en Japón en los años setenta, Asia oriental en
los ochenta y China en los noventa.
Los
beneficios de la globalización casi siempre superan a los perjuicios, pero hay
perjuicios y, para contrarrestarlos, se necesitan instituciones adecuadas.
Cuando las empresas de capital extranjero causan contaminación en los países
en desarrollo, la solución no es impedir la inversión extranjera o cerrar esas
empresas, sino diseñar soluciones puntuales y sobre todo organizar la sociedad,
con ministerios, normas medioambientales y un aparato judicial eficaz que las
imponga.
El
reforzamiento de las instituciones debe producirse también a nivel
internacional. El FMI debe diseñar medidas de previsión y control de los
perjuicios causados por los movimientos espasmódicos de capital a corto plazo.
Además, deben actuar de forma más coherente. Por ejemplo, si la OMC fomenta el
libre comercio, no debe aceptar barreras comerciales justificadas por razones
sociales. La lucha contra el trabajo infantil, por ejemplo, no debe basarse en
represalias comerciales sino en un mayor intervencionismo de la Organización
Internacional del Trabajo o la Organización Internacional de la Salud.
El principal
problema que contiene es la desventaja con que algunos grupos son forzados a
integrarse al proceso. El aspecto más evidente de desventaja es el acceso a la
tecnología, eje dinamizador de las transformaciones. La función que se le
asigna a cada país (maquila, turismo, café) y a los diferentes sectores al
interior de la sociedad ha conducido al empobrecimiento acelerado de los grupos
vulnerables. Es necesario interpretarlo a partir de los retos planteados por la
realidad nacional: migración, desempleo, contracción del crecimiento, déficit
fiscal, crisis del Estado y de los partidos políticos, fragilidad en la
gobernabilidad. Estos elementos reafirman la vulnerabilidad nacional y la erosión
de la viabilidad de nuestra sociedad.
En este
sentido, la sociedad civil tiene que plantearse cuáles son las posibilidades
reales de acción que se pueden fomentar en este espacio tan reducido. El mismo
cuestionamiento deben hacerse los organismos multilaterales que inciden en las
decisiones que tienen repercusión directa en el devenir del país.
Ante este
panorama la globalización se puede enfrentar de dos maneras: a) Distanciándose
del fenómeno para buscar alternativas propias; b) Exigiendo que todos los
involucrados en el proceso cumplan con las reglas establecidas, ya que el
problema global es que no todos los actores están jugando con las mismas
reglas.
Entre las
principales desventajas manifiestas tenemos: a) El proceso de transformación
muestra dificultades para asumir la existencia y beligerancia de sociedades
pluralistas y multiétnicas. En el caso de Nicaragua, no hay interés en
reconocer a los grupos étnicos como verdaderos pueblos sino que a sus
representantes se les reduce a la categoría de Organización no Gubernamental;
b) Los derechos de propiedad intelectual colectiva no son reconocidos porque se
promueve un proceso de concentración y privatización del conocimiento y de los
saberes, violentando el derecho que tienen los pueblos sobre sus recursos y
conocimientos; c) La apertura de los mercados no marcha al mismo ritmo de las
condiciones de los migrantes, provocando que la fuerza laboral migrante vea
violados sus derechos. Esta situación requiere de alianzas internacionales para
revertir tales violaciones; d) El control de las decisiones escapa de nuestros
países ya que se encuentran en el ámbito internacional. En cierto sentido los
organismos internacionales son cómplices de las acciones que deslegitiman a los
gobiernos nacionales; e) La burguesía nacional perdió capacidad y se convirtió
en gerente de las transnacionales; f) La direccionalidad que se impone al
proceso desde los organismos internacionales, está provocando el surgimiento de
al menos dos tipos de humanidad, los que están inmersos en el circuito global y
los que ya quedaron excluidos; g) La exclusión política implica la pérdida de
capacidad para negociar provocando la pérdida de legitimidad de los gobiernos,
lo que les impide presentar propuestas elaboradas a partir del consenso social.
La
globalización se interpreta como un proceso de internacionalización e
integración económica mundial.
Se manifiesta
en tres niveles: El primero es la producción industrial que implica la
reconversión industrial. El segundo es el de las finanzas mundiales que ha dado
por su parte a la globalización financiera. El tercero es el de la economía
política.
En el periodo
1974-1979 los excedentes en divisas de los países petroleros produjo el
desarrollo masivo del crédito a países pobres. Paralelamente, surge todo un
desarrollo en nuevas tecnologías que produce una relocalización de la
industria mundial, caracterizada por el desplazamiento del capital productivo a
inversiones inmobiliarias, financieras y especulativas estimuladas pro la
expansión de los petrodólares. Es en este momento en que el capital financiero
alcanza autonomía propia y predominio en el proceso de acumulación mundial,
dentro de un nuevo orden económico internacional conocido como globalización.
Para el
periodo 1980-1982 ya se produce abiertamente la globalización de las finanzas y
de la política económica. La segunda subida de los precios del petróleo
obliga a los países a establecer políticas monetarias restrictivas y altas
tasas de interés, lo cual dio como producto que en 1982 en América Latina
estallara una dramática insolvencia financiera que se daría en llamar la
crisis de al deuda. Esta provocaría un desorden financiero en América Latina y
dificultades y serías dificultades en al banca de Norteamérica.
La
globalización financiera ha tenido lugar principalmente entre los países
desarrollados. Sus mercados financieros se han integrado y son mas
interdependientes, los procesos de ahorro –inversión se internacionalizan.
Los mercados de capital emergentes aún están a al zaga de estos cambios. El
desarrollo del sistema, se ha reprimido porque las políticas nacionales han
dado mas énfasis al sector bancario que a los mercados de capital, los
gobiernos han recurrido constantemente al endeudamiento externo público.
El comercio
legal y de Política Económica: Sobre todo la desregulación de los mercados
financieros , propicia las adquisiciones nacionales e internacionales, los
mercados financieros, propicia las adquisiciones nacionales e internacionales,
los mercados financieros se amplían hasta convertirse en un solo mercado global
y se posibilita un control corporativo más amplio. Desaparición de lso
conceptos de banca comercial la de inversión hacia organizaciones mas
complejas. Se han promovido nuevas formas de titulación (opciones, futuros, depósitos
internacionales) y fomento la emisión de valores tradicionales de reconocida
demanda. Todo esto dentro de un contexto dentro del cual el Fondo Monetario
Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BIRF) reciben de la banca privada la
función de manejar el crédito internacional a través de programas de ajuste
obligatorios para acceder a al negociación y renegociación de la deuda.
La
globalización es la integración de los sistemas productivos pro parte de las
corporaciones transnacionales que impulsa: una nueva distribución del trabajo,
un nuevo rol de los organismos internacionales y las empresas transnacionales
estructuran un mercado oligopolio.
Desde
mediados del siglo XX se vienen dando estímulos a la transformación del modelo
de acumulación, así el comercio crece mas a prisa que la economía mundial y
se crea mas dependencia entre los diversos países, luego la guerra fría
acicatea la investigación tecnológica par desarrollar armamentos y esta técnica
es aprovechada en al producción principalmente en el bloque occidental, los
capitales financieros se van despegando del control de la banca central, la
tutela de la banca nacional es más estática que el impacto de las
telecomunicaciones que integran internacionalmente las operaciones financieras,
las corporaciones transnacionales norteamericanas se expanden aceleradamente. El
desarrollo técnico también es estimulado pro al industria que se afecta pro
los precios altos de los productos petroleros en busca de fuente alternadas de
energía.
Es uno de los
dos países más pobres de la región iberoamericana, mayoritariamente rural (más
de tres cuartas partes de la población), con una tremenda disfunción en el
reparto de la tierra (un 2% por ciento de los propietarios concentran el 65% del
suelo), y con un 62% de la población rural que vive en condiciones de extrema
pobreza(1). Junto a esas abismales diferencias, en los últimos años crecen los
niveles de pobreza por razones estructurales:
Se ha de
partir de la identificación de algunos caracteres que definen a la sociedad
guatemalteca. Se ha optado por extraer aquellos que justificarán las
inadecuaciones sociales, en razón de los efectos mundializadores negativos que
se pretenden mostrar.
- Alza de los
productos básicos (en 1990 llegaron a alcanzar el 67 por ciento).
- Injusta
distribución del ingreso nacional, con aberrante acaparamiento de la décima
parte de la población, que acumula el 45 por ciento.
- En el
primer quinquenio de los noventa el desempleo afecta al 40 por ciento de la
población económicamente activa.
- Más de la
tercera parte de la población económicamente activa no solo padece falta de
cualificación laboral, sino que es analfabeta.
- Los
salarios reales se han reducido en un tercio, hasta hacer crecer los niveles de
pobreza a un ritmo del 3 por ciento anual.
- La cuarta
parte de los profesionales y patronos se acercan a los niveles de pobreza.
- La sociedad
se encuentra estigmatizada por profundas desigualdades y crecimiento de los
grupos marginados, con un auge social concentrador y excluyente(2).
- La tercera
parte de la población del área metropolitana (800.000 personas) se emplaza en
asentamientos marginales, con tres cuartas partes de desempleados(3).
- Las
coberturas de educación primaria (44 por ciento de media) y el insignificante
valor alcanzado por la secundaria (1,5 por ciento) afecta más al campo que a
las urbes, y es nefasto según étnias y sexos (superior en ladinos que mayas y
en varones que mujeres).
- Tres
cuartas partes de la población padece la necesidad básica insatisfecha de la
comida, hasta haberse impuesto la cultura del hambre.
- Los mismos
pobres indican que los bajos salarios, la carencia de tierra, la falta de
comida, y la escasez de vivienda son los problemas sociales graves.
Se detecta
que la problemática, al margen de multitud de causas, desde históricas hasta
políticas, es una espiral. Pero conviene proceder por partes para comprobar la
incidencia de los bajos niveles formativos en la situación general del país.
Los pobres
rurales se dedican al jornaleo agrario, y en las ciudades los pobres urbanos al
comercio. Pero, en cualquier caso, la colaboración infantil se considera
esencial. Los hijos son fuerza de trabajo necesaria, y el sistema educativo
(como en otros países, y al margen de lo que indiquen unas Constituciones típicamente
testimoniales) no es ni realmente obligatorio ni gratuito. La conclusión es que
ni los hijos rinden ni se invierte en formación para el futuro. La espiral del
desdesarrollo no es que se haya creado, es que es la misma de siempre, la
heredada, pero hoy agudizada.
En las urbes
la población desempeña varias tareas al mismo tiempo, lo que se traduce en
subocupación. La falta de cualificación laboral impide la rentabilidad, y la
de dedicación a una tarea fija el que se adquieran las destrezas y habilidades
necesarias y básicas para el desempeño útil y rentable de la misma. Luego, añadánse
técnicas ineficientes y salen las cuentas de la irracionalidad rentual
(necesaria, por otra parte). No hay cualificación porque no ha habido formación,
y ésta no ha existido porque los activos subempleados han sido hijos utilizados
por sus padres, y esa secuencia antropológica es la que mantienen con sus
hijos.
Y más
implicaciones sociales de las carencias formativas. Al margen de las
consecuencias innatas que conlleva un conflicto armado (en este caso, además de
civil, muy prolongado), los mecanismos de sobrevivencia se encuentran
estandarizados. Alcoholismo, robo, delincuencia de estorsión, abandono del
hogar y violaciones son consecuencia de la pobreza. Un solo dato es buen
indicativo del atraso cultural: se prefiere ocultar la violación femenina antes
que mancillar la reputación de la mujer afectada.
Puede
afirmarse que la desorganización social es la pauta, y que la falta de
organización conlleva el atraso. Pero resulta conveniente desentramar más
datos, los que realmente van a confirmar el tremendo alejamiento de los
postulados globalizadores, los que confirman los futuros padecimientos del
proceso mundializador. Desde los seis hasta los nueve años los niños padecen
desnutrición (un 37 por ciento), y en once departamentos es incluso severa. La
tercera parte de los niños presentan déficit de peso, mientras la dieta
alimentaria se ha reducido en variedad, cantidad y calidad (en la última década
el precio de los alimentos básicos subió un 157 por ciento). Algunas fuentes
afirman que tres cuartas partes de los menores de cinco años corren alto riesgo
de desnutrición. En suma, que aún existiendo la hipotética posibilidad de
escolarización generalizada tampoco los logros conseguidos serían muchos.
Como
resultante, el país ocupa el segundo lugar iberoamericano por mayores índices
de analfabetismo, con tres cuartas partes de la población rural y la tercera
parte de la urbana, rasgos agudizados (como se indicó) entre la población indígena
y femenina. Las causas son estructurales, si bien deja su impronta la escasa
asignación del PIB a educación (1,2 por ciento), y con la casi totalidad
destinada a satisfacer salarios docentes, con el consecuente estancamiento de
las inversiones para hacer frente a unas necesidades crecientes, derivadas del
fuerte crecimiento demográfico y juventud de la población. Así se explican
las realidades presentes: el nivel preprimario cubre un exiguo 17 por ciento de
necesidades; entre los 5 y 6 años menos de la tercera parte; el primario (7 a
12 años) el 68 por ciento (unos 450.000 no asistieron nunca a la escuela); y la
educación básica un escaso 18 por ciento.
La esencial
es la educación primaria, que presenta disparidades de cobertura muy notables
en el país; así, en la región metropolitana es del 91 por ciento, mientras en
otros sectores no alcanza la mitad. En el campo la dotación de maestros es la
mitad que en las áreas urbanas, cuando en él se encuentra el 80 por ciento de
las escuelas de este nivel. A la infradotación se adiciona la cuestión indígena,
ya que la cuarta parte de los alumnos inscritos en primaria pertenece a etnias,
que registran los mayores índices de repetición (tres cuartas partes). Pero,
del resto, el nivel de suspensos alcanza el cincuenta por ciento. Además, solo
un 43 por ciento de todas las mujeres han asistido a la escuela primaria, con
las secuelas derivadas sobre la vida social y hábitos, que encuentran su
reflejo en otras facetas esenciales (alimentación, higiene.).
El panorama
nacional no es alentador desde una perspectiva educacional ya que la mitad de
los mayores de 15 años son analfabetos, valor que sube a tres cuartas partes en
las regiones indígenas y rurales. Y, encima, a la población en estado de
pobreza la definen tres rasgos negativos. El primero, un nivel de analfabetismo
que alcanza el 50 por ciento, con la diferencia de mayores valores en el
interior y muy inferiores en la región metropolitana, si bien la porción
femenina presenta altos índices en cualquiera de las situaciones. Otro de
escolaridad que afecta a la octava parte de la población pobre rural, y que
baja solo a la sexta parte en el área metropolitana. Finalmente, en ambas
situaciones, el nivel de acceso a la escolaridad media es casi nulo.
Junto a las
reiteradas razones estructurales, también persisten factores negativos para
explicar situaciones concernientes a la población pobre, como su valoración pésima
del sistema educativo, la urgencia de otras prioridades, y las barreras lingüísticas.
Así, el trabajo es considerado más urgente que la educación (un menor de
siete años recibe un salario de unas 80 pts/día en las plantaciones). Luego,
se van añadiendo otras circunstancias, como el incumplimiento laboral de los
maestros, que además no suelen hablar el idioma indígena de la comunidad
receptora.
El problema
pendiente es la insuficiencia, cuando no inexistencia, de infraestructura
educacional. Se demanda la construcción de escuelas en el interior del país,
porque buena parte de las aldeas y caseríos carecen de educación primaria
completa. Sin embargo, se ha de partir de otra premisa oficialmente reconocida,
la ineficacia del modelo educativo, reflejada en actitudes de recelo a la
alfabetización, como ocurre con las comunidades mayas de los quichés y
cakchiqueles. Ello explica sus altas tasas medias de analfabetismo (41 por
ciento); los valores son muy inferiores (14 por ciento) en la región que
engloba al área metropolitana, mientras en los departamentos de las Verapaces
se registran los más altos índices (65 por ciento), debido a la alta proporción
indigenísta. Esta circunstancia vuelve a mostrar los fuertes desequilibrios
nacionales constatados en otros parámetros.
En educación
primaria un 17 por ciento de la escolarización está en manos no oficiales,
aunque ello resulta indiferente para la escasa retención de niños en las aulas
en áreas rurales, para una tasa neta de escolaridad muy alejada de la deseable
(en algunos departamentos, como las Verapaces, es justo la mitad que la media
nacional). De nuevo se vuelve a constatar la estrecha relación entre pobreza,
indigenismo y analfabetismo.
Y en esas
deficiencias infraestructurales el 38 por ciento de las escuelas primarias
rurales sólo ofrecen una educación primaria incompleta, al margen de que el
respeto a las particularidades indígenas no se cumple ya que el bilingüismo sólo
está establecido en el 5 por ciento de las escuelas existentes, una cifra
absolutamente testimonial teniendo en cuenta la relevancia del componente indígena
en el país (el más alto de toda Iberoamérica).
En lo que
afecta al emplazamiento de centros de formación técnica oficial los
desequilibrios territoriales son más agudos, porque más del 90 por ciento de
los alumnos pertenecen a áreas urbanas, como acontece con otro tercio de los
institutos de extensión y mejoramiento de la educación media. Además, un
escaso porcentaje de población estudiante continúa sus estudios hasta el ciclo
diversificado.
Así pues, el
sistema educativo se caracteriza por necesidades continuadas de inversiones,
debido tanto a carencias arrastradas como al desorbitado crecimiento demográfico.
Lo más urgente es cubrir la escasez de maestros, e incluso solventar el
problema de la escolarización parcial (un maestro atiende al mismo tiempo a dos
escuelas distantes, reduciendo los períodos lectivos a la mitad del tiempo
requerido). Las deficiencias más claras se cuantifican del siguiente modo:
- El nivel
primario presenta altos índices de deserción y repetición, de tal modo que en
las áreas rurales sólo el 15 por ciento de los alumnos terminan el ciclo y en
las urbanas el doble.
- Los gastos
estatales se concentran en aumentos salariales, mientras que la cobertura
requerida queda desatendida(4).
La estrategia
multifacética de Guatemala encaminada a lograr un crecimiento económico
sostenible mediante la liberalización económica y la modernización del sector
público ha contribuido a promover el crecimiento, aunque éste deberá
acelerarse para mejorar los niveles de vida, según se afirma en el informe de
la Secretaría de la OMC sobre las políticas y prácticas comerciales de
Guatemala.
El informe
dice que en los últimos años, el comercio ha desempeñado una función
importante en la promoción del crecimiento y del desarrollo de Guatemala. Desde
1996, el aumento de las exportaciones ha superado al del PIB año tras año. Se
han realizado considerables progresos en la reducción de los obstáculos
arancelarios y no arancelarios al comercio, aunque la protección sigue siendo
importante en varias esferas.
El informe añade
que el crecimiento económico de Guatemala ha sido sostenido, pero tendrá que
acelerarse para permitir el logro de una mejora significativa del nivel de vida,
para lo cual será necesario en particular que se consoliden e intensifiquen los
esfuerzos de liberalización que realiza Guatemala. En las esferas relacionadas
con el comercio tal vez se requieran nuevas iniciativas para lograr una mayor
eficiencia en el mercado interno, entre otras cosas, mediante la continuación
del programa de privatización y el fortalecimiento de políticas y
reglamentaciones favorables a la competencia.
Guatemala,
que tiene una población de 11,4 millones de habitantes y un PIB per cápita de
cerca de 1.700 dólares EE.UU., es la mayor economía de América Central. Entre
1995 y 1998, el PIB real aumentó a un ritmo anual medio del 4,4 por ciento
aproximadamente; a continuación, el estancamiento del consumo privado y la
disminución de los gastos de inversión dieron lugar a una desaceleración, en
1999 y 2000, registrándose un crecimiento del PIB del 3,6 y el 3,3 por ciento,
respectivamente. A pesar de haber experimentado un crecimiento relativamente
elevado, el PIB per cápita ha aumentado con demasiada lentitud para mejorar de
forma significativa el nivel de vida, debido al fuerte crecimiento demográfico
de Guatemala, motivo por el cual la pobreza sigue siendo un serio problema.
Los Estados
Unidos son el principal interlocutor comercial de Guatemala, ya que absorben el
36 por ciento de las exportaciones de Guatemala y suministran el 40 por ciento
de sus importaciones. Otros interlocutores comerciales importantes son los demás
miembros del Mercado Común Centroamericano, la Unión Europea y México. Entre
1995 y 2000, el valor en dólares EE.UU. de las importaciones de Guatemala
registró un aumento anual medio del 8,2 por ciento, porcentaje muy superior al
registrado por las exportaciones, que fue del 6,9 por ciento, lo que refleja en
gran medida una relación de intercambio desfavorable.
En los exámenes
de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en los Acuerdos de la OMC, se
examinan y se evalúan a intervalos regulares las políticas comerciales y
relacionadas con el comercio de los países Miembros. También se siguen de
cerca los acontecimientos importantes que pueden tener consecuencias para el
sistema mundial de comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una
exposición de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen,
y un informe detallado que redacta de manera independiente la Secretaría de la
OMC. Estos dos documentos son luego examinados por el conjunto de Miembros de la
OMC en el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC). Esos
documentos y las actas de las reuniones del OEPC se publican poco después.
Desde la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan
también las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En lo que
respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales
examinará el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de políticas
elaborada por el Gobierno de Guatemala los días 16 y 18 de enero de 2002. El
informe de la Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las políticas
comerciales de Guatemala inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco
institucional y las políticas comerciales por medida y por sector.
En los últimos
años, el comercio ha desempeñado una función importante en la promoción del
crecimiento y del desarrollo de Guatemala. El aumento de las exportaciones ha
superado al del PIB todos los años, desde 1996. Se han realizado considerables
progresos en la reducción de los obstáculos arancelarios y no arancelarios al
comercio, aunque la protección sigue siendo notable en varias esferas.
Asimismo, se ha eliminado la mayoría de las restricciones a la inversión
extranjera, y se ha emprendido un programa de privatización de amplio alcance,
que ha llevado a la reducción de la participación del Estado en las
actividades de producción y ha incrementado la eficiencia en sectores clave de
actividad. Además, se ha adoptado legislación destinada a mejorar la
reglamentación en materia de contratación pública y la protección de los
derechos de propiedad intelectual. Estos esfuerzos forman parte de una
estrategia multifacética que comprende iniciativas unilaterales, regionales y
multilaterales destinadas a lograr un crecimiento económico sostenible mediante
la liberalización económica y la modernización del sector público.
El
crecimiento económico de Guatemala ha sido sostenido, pero tendrá que
acelerarse para permitir el logro de una mejora significativa del nivel de vida,
para lo cual será necesario en particular que se consoliden e intensifiquen los
esfuerzos de liberalización que realiza Guatemala. En las esferas relacionadas
con el comercio tal vez se requieran nuevas iniciativas para lograr una mayor
eficiencia en el mercado interno, entre otras cosas, mediante la continuación
del programa de privatización y el fortalecimiento de políticas y
reglamentaciones favorables a la competencia. Será preciso propiciar la adopción
de políticas sectoriales que no tengan efectos de distorsión, habida cuenta de
que los programas de promoción de las exportaciones tienen a menudo como
resultado una discriminación contra las actividades orientadas al mercado
interno. También se contribuiría a la consolidación de los esfuerzos de
liberalización desplegados por Guatemala mediante programas específicos de
creación de capacidad. El éxito de estos esfuerzos depende finalmente del
logro de una estabilidad institucional duradera. En todas estas esferas, la
comunidad internacional puede seguir desempeñando una función importante.
Economía,
ciencia social que estudia los procesos de producción, distribución,
comercialización y consumo de bienes y servicios. Los economistas estudian cómo
alcanzan en este campo sus objetivos los individuos, los distintos colectivos,
las empresas de negocios, y los gobiernos. Otras ciencias ayudan a avanzar en
este estudio; la psicología y la ética intentan explicar cómo se determinan
los objetivos, la historia registra el cambio de objetivos y la sociología
interpreta el comportamiento humano en un contexto social.
El estudio de
la economía puede dividirse en dos grandes campos. La teoría de los precios, o
microeconomía, que explica cómo la interacción de la oferta y la demanda en
mercados competitivos determinan los precios de cada bien, el nivel de salarios,
el margen de beneficios y las variaciones de las rentas. La microeconomía parte
del supuesto de comportamiento racional. Los ciudadanos gastarán su renta
intentando obtener la máxima satisfacción posible o, como dicen los analistas
económicos, tratarán de maximizar su utilidad. Por su parte, los empresarios
intentarán obtener el máximo beneficio posible.
El segundo
campo, el de la macroeconomía, comprende los problemas relativos al nivel de
empleo y al índice de ingresos o renta de un país. El estudio de la
macroeconomía surge con la publicación de La teoría general del empleo, el
interés y el dinero (1935), del economista británico John Maynard Keynes. Sus
conclusiones sobre las fases de expansión y depresión económica se centran en
la demanda total, o agregada, de bienes y servicios por parte de consumidores,
inversores y gobiernos. Según Keynes, una demanda agregada insuficiente generará
desempleo; la solución estaría en incrementar la inversión de las empresas o
del gasto público, aunque para ello sea necesario tener un déficit
presupuestario.
Economía del
desarrollo, rama de la ciencia económica que trata de estudiar los procesos de
desarrollo económicos. ¿Qué etapas atraviesa una economía desde las formas más
simples de organización y producción hasta las complejas organizaciones
productivas de los países industrializados modernos? Esta es la gran pregunta
que trata de contestar la economía del desarrollo. En las sociedades primitivas
las personas vivían en pequeñas comunidades que se autoabastecían
recolectando lo que les ofrecía la naturaleza: alimentos, pieles, leña, hasta
que se agotaban los recursos y se desplazaban a otro lugar. Uno de los primeros
adelantos tecnológicos fue el que permitió la transición de la vida nómada a
las sociedades sedentarias agrarias, que constituyen la base de las sociedades
actuales.
Economía de
libre mercado, modelo económico según el cual, con la excepción de
determinadas actividades que se consideran propias del Estado (como la defensa
nacional, la promulgación de leyes y el mantenimiento del orden público),
todas las actividades y transacciones económicas dependen de un modo exclusivo
de la libre iniciativa de los individuos. Una economía de libre mercado es aquélla
que genera un entorno en el que los individuos son libres de intentar alcanzar
sus objetivos económicos de la forma que consideren más adecuada, sin la
intervención del gobierno. En este contexto económico, los individuos toman
con libertad decisiones sobre su empleo, la utilización de su capital y el
destino de sus recursos; por ejemplo, cómo distribuyen sus ingresos entre
ahorro y consumo, y cómo distribuyen su consumo entre los distintos bienes
disponibles. Pero existen ciertos aspectos relativos al funcionamiento de la
economía de mercado que siguen siendo polémicos.
Gobierno,
organización política que engloba a los individuos y a las instituciones
autorizadas para formular la política pública y dirigir los asuntos del
Estado. Los gobiernos están autorizados a establecer y regular las
interrelaciones de las personas dentro de su territorio, las relaciones de éstas
con la comunidad como un todo, y las relaciones de la comunidad con otras
entidades políticas. Gobierno se aplica en este sentido tanto a los gobiernos
de Estados nacionales como a los gobiernos de subdivisiones de Estados
nacionales, por ejemplo condados y municipios. Organizaciones tales como
universidades, sindicatos e iglesias, son en general también gubernamentales en
muchas de sus funciones. La palabra Gobierno puede referirse a las personas que
forman el órgano supremo administrativo de un país, como en la expresión
"el gobierno del presidente Ernesto Zedillo".
Global: es el
termino mundial como una designación neutral. Internacional, se aplica a
cualquier cosa que tenga que ver con negocios fuera del país de origen; una
estrategia multilocal tarda la competencia en cada país o regi¾n aisladamente,
mientras que la global enfoca a los países y las regiones conjuntamente en
forma integrada.
Globalización,
concepto que pretende describir la realidad inmediata como una sociedad
planetaria, más allá de fronteras, barreras arancelarias (véase Aranceles),
diferencias étnicas, credos religiosos, ideologías políticas y condiciones
socio-económicas o culturales. Surge como consecuencia de la internacionalización
cada vez más acentuada de los procesos económicos, los conflictos sociales y
los fenómenos político-culturales. En sus inicios, el concepto de globalización
se ha venido utilizando para describir los cambios en las economías nacionales,
cada vez más integradas en sistemas sociales abiertos e interdependientes,
sujetas a los efectos de la libertad de los mercados, las fluctuaciones
monetarias y los movimientos especulativos de capital. Los ámbitos de la
realidad en los que mejor se refleja la globalización son la economía, la
innovación tecnológica y el ocio.
La
caída del Muro de Berlín y la desaparición del bloque comunista ha impuesto
una acusada mundialización de nuevas ideologías, planteamientos políticos de
"tercera vía", apuestas por la superación de los antagonismos
tradicionales, como "izquierda-derecha", e incluso un claro deseo de
internacionalización de la justicia.
En
todos los países crece un movimiento en favor de la creación de un tribunal
internacional, validado para juzgar los delitos contra los derechos humanos,
como el genocidio, el terrorismo y la persecución política, religiosa, étnica
o social.
Negocio
Mundial : es aquel que realiza operaciones} extensas y significativas en mas de
un cociente. Además, se define como el que produce y vende en múltiples países.
Países
estratégicos: se refiere a áreas formada por múltiples países que abarcan
todo un continente o la mayor parte de el. Emplearemos este término para
dirigirnos a un solo país en que las compañías se manejen como una sola
unidad.
Poder,
dominio, imperio, facultad y jurisdicción de la que dispone el individuo para
mandar o ejecutar; capacidad de imponer la propia voluntad sobre los otros. El término,
solo o acompañado, adquiere distintos significados en el ámbito jurídico.
Poder de
representación: poder conferido a una persona, que se convierte así en
representante, para que pueda llevar a cabo un acto por cuenta de otro o
ejercitar un derecho que le es ajeno.
Poder
ejecutivo, una de las tres facultades y funciones primordiales del Estado (junto
con la legislativa y la judicial) consistente en hacer cumplir las leyes y que
suele ejercer el gobierno o el propio jefe del Estado. Se distingue del poder
legislativo, ejercido generalmente por el Parlamento, que promulga o revoca
leyes, y del poder judicial, que interpreta, hace respetar o invalida las
mismas. El poder ejecutivo concibe y ejecuta políticas generales de acuerdo con
las cuales las leyes tienen que ser aplicadas, representa a la nación en sus
relaciones diplomáticas, sostiene a las Fuerzas Armadas y en ocasiones aconseja
con respecto a la legislación. La teoría política de la división entre el
ejecutivo y los demás poderes del Estado era conocida ya en las antiguas
civilizaciones clásicas de Grecia y Roma, y fue aplicada con un alcance
limitado en algunos gobiernos medievales. El principio de la división de
poderes, sin embargo, fue formulado por primera vez en el siglo XVIII por
Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu.
Productividad,
en economía, relación entre producción final y factores productivos (tierra,
capital y trabajo) utilizados en la producción de bienes y servicios. De un
modo general, la productividad se refiere a la que genera el trabajo: la
producción por cada trabajador, la producción por cada hora trabajada, o
cualquier otro tipo de indicador de la producción en función del factor
trabajo. Lo habitual es que la producción se calcule utilizando números índices
(relacionados, por ejemplo, con la producción y las horas trabajadas), y ello
permite averiguar la tasa en que varía la productividad. Los datos más fiables
en este sentido provienen de la industria, porque es en este sector donde
resulta más fácil medir la producción, a diferencia de, por ejemplo, una
empresa de servicios financieros. Una de las claves del éxito de una empresa
reside en saber incrementar la productividad. Pero para ello, es preciso tener
en cuenta el rendimiento total de la actividad productiva de los factores, y no
sólo la productividad del trabajo. Cuando se aumenta la inversión en capital
(compra de maquinaria) para reducir las necesidades del factor trabajo (y por lo
tanto elevar la productividad de este factor) el objetivo debe ser aumentar el
rendimiento de todos los factores.
Soberanía,
poder o autoridad que posee una persona o un grupo de personas con derecho a
tomar decisiones y a resolver conflictos en el seno de una jerarquía política.
El hecho de poder tomar estas decisiones implica independencia de los poderes
externos y autoridad máxima sobre los grupos internos. El concepto de soberanía
surgió cuando los europeos de los siglos XVI y XVII empezaron a buscar
fundamentos laicos sobre los que basar la autoridad de los incipientes estados
nacionales. En el campo de las relaciones internacionales, un Estado soberano es
igual a los demás: puede gobernar su propio territorio, declarar la guerra, o
regular su estructura política, por ejemplo. El Derecho internacional contemporáneo
y los tratados que vinculan a las naciones han modificado, sin embargo, la libre
soberanía absoluta concebida hace cuatro siglos. En la actualidad, la
Organización de las Naciones Unidas es el principal organismo legal que ejerce
un control sobre la soberanía de forma relativa y de modo consensuado.
Soberanía:
ejerce sobre sus ciudadanos, la soberanía se puede encontrar en oposición
directa con la expresión política. Una de las primeras funciones del Estado es
la de proveer las condiciones para su supervivencia. En principio, un modo de
mejorar las posibilidades de supervivencia consiste en eliminar la disensión
interna, mas esto ocurre en regímenes totalitarios donde la noción de gobierno
y Estado se confunden y alienan. No obstante, este disenso es el resultado lógico
de las políticas de los gobiernos que representan a diversos partidos políticos
y posturas. En las democracias modernas, por lo tanto, el ejercicio de la
soberanía se ve limitado en los momentos en los que la supervivencia está en
juego, como por ejemplo, en épocas de guerra.
Pueblos
indigenas: poblados de piedra o adobe en el noroeste de
Guatemala, Nuevo México y el noreste de Arizona, actual territorio de
Estados Unidos. Pertenecen a cuatro grupos lingüísticos diferenciados, pero
las culturas de los distintos poblados están íntimamente emparentadas.
En
los poblados orientales, ubicados junto a la parte alta del río Bravo o Grande
del Norte, cerca de Santa Fe y Albuquerque, se hablan las lenguas tanoana y
keresana. Los poblados occidentales están formados por dos pueblos keresanos,
el acoma y el laguna y los pueblos zuñi y hopi. Desde 1700, aproximadamente,
los zuñi han quedado concentrados en un gran poblado en la parte más
occidental de Nuevo México. Su lengua no presenta relación conocida con
ninguna otra. Los hopi viven en la cumbre o en las proximidades de tres mesetas
en el noreste de Arizona. Su lengua pertenece a la familia lingüística
yuto-azteca, maya-quiche.
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Coloquio-Taller denominado Desarrollo y Cultura, organizado por el Centro
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CRITERIO
DE GRUPO
Guatemala es un país que cuenta aproximadamente con el ochenta y cinco
de la población pobre, siendo en su mayoría indígenas,
la cual se refleja en la economía, siendo el medio la política de
gobierno. En la creación y reformas a las normas legales que rigen actualmente
se da un sentido de descentralización del poder, pero en realidad el gobierno
de nuestro país es ejercido por muchos organismos y entidades, tal es el caso
de las secretarias de la presidencia y los ministerios,
dichas normas no son aplicadas con el sentido de su creación;
siendo un punto importante para el proceso de desarrollo.
Las personas que ejercen el gobierno cuentan con muchos privilegios,
siendo el mayor el económico, las mismas leyes no establecen muchos
requisitos para llegar a ejercer un cargo público. La lucha diaria por la sobre
vivencia de la gran mayoría de guatemaltecos y el paso ajetreado del acontecer
político, en particular la lucha por lograr la implementación de los Acuerdos
de Paz, es agobiante. En este sentido, es difícil y quizás parece inútil
pensar en las actuaciones a corto plazo por parte del gobierno de la posibilidad
de construir un sistema-mundial igualitario y sostenible.
Un camino para que
Guatemala se incorpore al proceso de Globalización, es la participación del
pueblo indígena en la producción explotando nuestros recursos naturales,
dándole mayores oportunidades de superación en educativa, cultural y
social; sin tomar en cuenta esos aspectos la mano de obra
guatemalteca no podrá competir con la de otros países como China, México o
Chile.
La Globalización afecta a la economía del país,
en cuanto a que los precios de los productos importados, estos
son establecidos por
el mercado mundial tomando como
base un sentido general, sin considerar la capacidad económica de los países
subdesarrollados, Integrar medidas competitivas puede significar sacrificio de
ingresos, de utilidades o de posición competitiva frente a otros países. En
otra forma también se ve afectado por la tecnología, nuestro nivel académico
es inferior a otros países.
Para que Guatemala se
pueda integrar al proceso de Globalización se tomarán en cuenta tres factores
importantes: la economía, la política y la tecnología;
siendo un proceso que llevara varios años y empeño tanto individual
como generalmente.
[1] Kaibal: voz quiché que significa mercado
[2]
Paige 1997
[3]
Ruffin & Gregory, Principles of Economics, p. 11.
[4] Philip Cateora, Marketing Internacional, (Madrid: IRWIN, 1995), pp. 28-29.
[5] Carlos Mendoza, Aproximación al funcionamiento de los mercados indígenas de Guatemala, (Guatemala: Universidad Francisco Marroquín, 1999), pp. 105-128.
[6] "Si una persona pudiera conseguir todos los vectores de
realización relevantes que otra persona pudo conseguir, entonces en algún
sentido importante la primera persona tuvo al menos tanta libertad para
vivir bien como la segunda. A la idea general de la libertad para conseguir
bienestar podemos llamarla libertad de bienestar." Amartya Sen, Bienestar,
Justicia y Mercado, (Barcelona: Paidós, 1997), pp. 81-82.
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