Morfología bacteriana y
Técnicas de siembra
Objetivos:
v
Aprender a
sembrar bacterias en diferentes medios de cultivo.
v
Aprender
las diferentes técnicas de rayado.
v
Aprender a
usar los diferentes tipos de asas con que se hacen las siembras.
v
Aprender a
identificar las diferentes formas de crecimiento de las colonias bacterianas.
v
Diferenciar
las características de bordes de las colonias bacterianas.
v
Diferenciar
y aprender a nombrar los diferentes tipos de elevación de las colonias
bacterianas.
Para
conocer mejor las características de los microorganismos es necesario
estudiarlas en un medio puro. Un
cultivo puro es aquel que contiene una clase de microorganismo, por eso se debe
evitar la contaminación. Para esto
se debe cultivar con la cantidad de nutrientes y los medios necesarios.
(Brock 1999)
La
solución acuosa con los nutrientes necesarios se llaman medio de cultivo. Un medio de cultivo requiere de una fuente de carbono, nitrógeno
y otros nutrientes. La célula
requiere de dos tipos de nutrientes: macro y micronutrientes. El carbono es muy importante porque a partir de éste la célula
fabrica material celular. El
siguiente elemento más abundante es el nitrógeno ya que forma parte de proteínas,
ácidos nucléicos y otros constituyentes celulares.
Algunos otros macronutrientes son el fósforo, el azúfre, el potasio,
magnesio, calcio, sodio y hierro. Entre
los micronutrientes son metales que forman parte de enzimas.
Los factores de crecimiento incluyen vitaminas, aminoácidos, purinas y
pirimidinas. (Brock 1999)
Los
dos grupos de medios de cultivos son los químicamente definidos y los
indefinidos o complejos. Los
primeros se preparan añadiendo a agua destilada cantidades precisas de
compuestos purificados, por eso se conoce la composición exacta.
A veces no es necesario conocer exactamente la composición química. Los medios complejos usan lisados de sustancias nutritivas.
(Brock 1999)
Los
medios de cultivo pueden ser preparados para usarse en estado líquido o como
geles semisólidos. Un medio de
cultivo líquido puede pasar a semisólido agregándole un agente solidificante
que normalmente es el agar. En
las cajas de Petri, es donde se hacen los medios de cultivos con agar. (Brock
1999)
Para
evitar contaminates se debe utilizar la técnica aséptica.
Los contaminantes aéreos son los que presentan el problema más común.
Las transferencia aséptica de un tubo a otro se realiza con un asa o una
aguja que ha sido esterilizada por calentamiento.
Los cultivos también peden ser transferidos a placas. (Brock 1999)
Cuando
las bacterias crecen en la superficie de un medio nutritivo solidificado con
agar o gelatina, las células que proliferan quedan prácticamente en posición
fija y forman masas de millones y millones de células observables a simple
vista. Las colonias así formadas
tienen dimensiones desde las mínimas apenas visibles hasta masas de varios milímetros
de diámetro. Presentan características
no solo de volumen sino también de forma y textura, y en algunos casos de color
que, si bien hasta cierto punto depende de la naturaleza del medios de cultivo y
de las condiciones de incubación, en circunstancias establecidas son constantes
y muchas veces de gran valor diferencial. La morfología de las colonias constituye una de las características
morfológicas de las bacterias indispensables para su aislamiento.
(Wolin, et al. 1973)
La
dimensión de las colonias bacterianas es muy uniforme para cada especie o tipo. La forma de la colonia depende de su borde y de su espesor.
El borde puede ser liso o irregular, y aserrado en mayor o menor grado.
Cuando el espesor es mucho mayor en el centro y disminuye uniformemente
hacia el borde, se dice que la colonia es elevada, en ocasiones tanto que casi
tiene forma hemiesférica o puede ser uniforme. (Wolin, et al. 1973)
La
consistencia y la textura de la masa de células también son características
disitintivas de la morfología colonial. La
pigmentación es más frecuente en las bacterias saprofitas, y la masa celular
puede tener color rojo, anaranjado, amarillo, etc., por la presencia de
pigmentos carotinoides y es verde en caso de algunas bacterias fotosintéticas
que contienen bacterioclorina. (Wolin,
et al. 1973)
Como
estas características ocurren en grados y combinaciones variables según los
tipos de bacteria, el aspecto de la colonia muchas veces es plenamente característico
y pueden distinguirse tipos de bacterias entre sí en cultivos mixtos o
contaminados. Sin embargo, la
diferenciación por la morfología de las colonias no solo ha sido provisional;
se necesita un estudio detallado de la fisiología y las características
inmunológicas de una bacteria para identificarla. (Wolin,
et al. 1973)
v
Primero, se
flameó el asa de punta redonda desde la base hasta la punta y se dejó enfriar.
v
Se abrió
la placa que tenía el cultivo de bacterias y se raspó sobre las colonias con
el asa.
v
Se cerró
la placa con el cultivo y se abrió la placa en la que se iba a hacer la
siembra.
v
Se hizo el
primer rayado y se cerró la placa.
v
Se volvió
a flamear el asa desde la base hasta la punta y se dejó enfriar.
Luego se abrió la placa y a partir del primer rayado se tomó un poco y
se hizo otro rayado. Esto se repitió
dos veces más. Se observaron
resultados 24 horas después.

v
Se flameó
el asa con forma de aguja desde la base hasta la punta y se dejó enfriar.
v
Se abrió
la placa y se raspó la colonia de bacterias.
Se abrió el tubo y se flameó la boca de éste.
v
Se
introdujo el asa con la colonia en el centro del tubo hasta la mitad del agar.
v
Se flameó
el asa y la boca del tubo y se cerró con el tapón. Se observaron resultados 24
horas después.
v
Se
observaron varias placas de colonias sembradas y se identificaron sus características
de acuerdo a los dibujos en la Guía de laboratorio.
|
Bacteria |
Forma
de crecimiento |
Bordes |
Elevación |
Pigmentación |
|
|
Circular |
Entera |
Umbilicada |
Beige |
|
|
Irregular |
Ondulada |
Plana |
Beige |
|
|
Circular |
Entera |
Acojinada |
Anaranjada |
|
|
Circular |
Entera |
Acojinada |
Beige |
|
|
Rizoide |
Lobulada |
Convexa |
Beige |
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Siembra

En
la identificación de las características de las colonias bacterianas, los
resultados no son más que la comparación de las colonias observadas y los
dibujos de la Guía de Laboratorio, por medio de los cuales se identificaron y
nombraron las formas de crecimiento, los bordes y la elevación de cada una de
las colonias observadas.
Después
de 24 horas de haber hecho la siembra, se observó que no había habido
crecimiento en la placa. Se observó
un punto pequeño, que podría ser una colonia que creció o podría ser una
burbuja en el agar. Si se tratara
de una bacteria, la forma de crecimiento era circular, el borde era entero y no
tenía elevación por lo que era plana. El
hecho de que no hayan crecido puede deberse a que tal vez se tomó muy poco al
realizar el raspado de la placa. Podría
deberse también a que al realizar el raspado para tomar la colonia de la placa
previamente sembrada el asa estuviera todavía muy caliente, tanto que matara a
las bacterias que se tomaron y para el momento de realizar la siembra en la
placa hubieran muy pocas o ninguna viva.
El
caso del tubo fue diferente, el punto que se observó en la superficie del agar
indica que aquí si hubo crecimiento. Además
las burbujitas alrededor del espacio dejado por el aguja, pueden también ser
indicios del crecimiento bacteriano. En
este caso, tal vez se tomaron suficientes bacterias cuando el asa ya se había
enfriado.
v
La morfología
de una colonia de bacterias en crecimiento en un medio nutritivo determinado es
importante para determinar de qué tipo de bacteria se trata, pero no es
infalible y se deben hacer otras pruebas bioquímicas.
v
La siembra
en placa no tuvo crecimiento debido a que el asa estaba muy caliente cuando se
tomó la colonia.
v
El punto
beige observado en la placa podría ser una colonia bacteriana o una burbuja del
agar.
v
El punto
beige y la turbidez alrededor del espacio dejado por el asa, observados en el
tubo después de 24 horas de la siembra indica que si hubo crecimiento.
Wolin,
M. TRATADO DE MICROBIOLOGÍA, 20ed, Editorial Interamericana, México (1973)
p.p. 901
Brock.
BIOLOGÍA DE LOS MICROORGANISMOS, 8 ed, Prentice-Hall, 1999